Génova vigila de cerca a Francisco Camps, según ha podido saber EL IMPARCIAL. Es María Dolores de Cospedal quien fiscaliza cada paso del presidente valenciano, una de las mayores amenazas pero también una gran oportunidad. Camps no espera de brazos cruzados al partido y ha emprendido una inteligente estrategia para hacerle saber a Rajoy que, sin él, su liderazgo y la victoria en 2012 puede tambalearse.
El presidente del Partido Popular,
Mariano Rajoy, ha puesto empeño en las últimas semanas en revertir las informaciones negativas sobre él y los suyos. La
Convención de Barcelona sirvió para tomar impulso, la polémica sobre
Sitel, para desviar las miradas de
'Gürtel' hacia el adversario, y la crisis del
'Alakrana', para mantener contra las cuerdas a diversos integrantes del Gobierno. Rajoy mira a 2012, año en el que quiere exhibir a los españoles un partido limpio, con la jerarquía asumida por todos sus componentes y opuesto al actual Ejecutivo, al que califica en un documento de partido como el de la "ineptitud, debilidad y engaño", entre otros adjetivos.
EL IMPARCIAL ha podido saber esta semana que los populares no dudan de su posible victoria en las generales, pero temen que sean ellos mismos, en concreto alguno de sus barones y alguna dama madrileña, quienes tiren piedras contra su propio tejado y faciliten la labor a la campaña socialista. La candidatura de
Francisco Camps en las autonómicas y municipales de 2011 es una incógnita. Lo único seguro es que Génova no se fía. Fuentes de este periódico en la sede nacional del partido han informado de que la dirección vigila de cerca todos los movimientos de la firma valenciana.
María Dolores de Cospedal es la encargada de llevar a cabo estas pesquisas desde que
Ricardo Costa habló como secretario general del PPCV cuando ya no lo era. A
Mariano Rajoy no le sentó nada bien y encargó a su 'número dos' hacer un examen permanente de la gestión del Gobierno valenciano.
Desde Génova reconocen que la mesura no es precisamente la principal cualidad de la que ha hecho gala Camps desde que se destapó la presunta trama corrupta en Valencia. El presidente de la
Generalitat, nada receptivo a la crítica, ha abierto una guerra contra los socialistas y ha pedido a su equipo que airee los trapos sucios de los municipios en los que gobiernan. Esta petición dio pronto sus frutos y ya han salido a la luz pública unas contrataciones en el Ayuntamiento de Gandía con una empresa relacionada con el
'caso Pretoria'. Un conflicto que debía mantenerse latente pero oculto rebosó cuando Camps dijo al portavoz socialista en las Cortes
Ángel Luna: “Le gustaría verme boca abajo en una cuneta".
La estrategia de CampsEl PP no dejará a Camps en la cuneta, al menos de momento. La causa que el
Tribunal Superior de Justicia de Valencia archivó llega a manos del
Supremo, que estudiará presuntos delitos de financiación irregular, cohecho, malversación, falsedad, prevaricación, alteración contable y delito fiscal. Sus palabras y acciones en su gestión diaria, la admisión o no a trámite del caso por parte del Supremo y las no descartables sorpresas que se guarden algunos medios e, incluso, algunos cercanos colaboradores cuando se acerque la cita electoral de 2011 determinarán el futuro del presidente valenciano.
Uno de esos flecos, el de las voces disidentes dentro del
PPCV, es uno de los puntos en la agenda del nuevo secretario general,
Antonio Clemente. El nuevo 'número 2' y sucesor de Costa se reunió en sus primeros días en el cargo con el presidente del partido en Alicante,
José Joaquín Ripoll, muy crítico con
Francisco Camps en el seno de la Comunidad y que ha criticado, entre otros asuntos, la ley de silencio dictada desde la Generalitat y que él ha optado por no secundar.
En segundo lugar, Camps se aferra a Rajoy en cada una de sus intervenciones, en las que recuerda quién fue uno de los principales -si no el principal- valedores del presidente del PP en el célebre
Congreso de Valencia. "Muchos apostamos por el liderazgo de Rajoy en los buenos y en los no buenos momentos, y muchos creíamos que era quien tenía que liderar el centro español en el Gobierno de España", dijo hace pocas fechas en un almuerzo con la dirección nacional.
Este pasado fin de semana, en Barcelona, Camps se refirió a Rajoy como un "gran amigo" y como "el mejor presidente del Gobierno que pueda tener jamás España", a la vez que recordó a su gran amigo que necesita el millón y medio de votos que él logra en Valencia para que él pueda ser ese mejor presidente que haya tenido este país. El domingo, día clave de la Convención, no acompañaron a Rajoy durante su discurso los dos principales líderes de su partido, como apuntó el presidente de EL IMPARCIAL,
Luis Maria Anson, en un
artículo. Los titulares posteriores al "día de la cohesión" incluían la palabra ausencia, y en la fotografía de portada figuraba
Camps en un Ferrari en el circuito de Cheste. Pero, ¿se podría deshacer Rajoy de uno de sus máximos valedores, máxime cuando esa persona recuerda constantemente su amistad y fidelidad?
Transparencia y convivencia internaInseparable de Mariano Rajoy es
María Dolores de Cospedal, máximo apoyo de su presidente en tiempos difíciles. Ella fue quien abrió el turno de discursos en la
Convención de Barcelona con un mensaje de unidad y de soporte al líder, incluso desafiando con las suyas unas palabras del ex presidente
José María Aznar, ausente en la reunión. En el partido creen que sólo una ruptura interna, que la cúpula intenta evitar a toda costa, podría condenarles a la derrota. Los sondeos son muy positivos para los intereses del PP en uno de sus peores momentos de la legislatura. Por delante, unas autonómicas y municipales que pueden dar impulso y una cada vez más compleja deriva del Gobierno y merma de la confianza de los españoles en su gestión, como muestran las sucesivas calificaciones ciudadanas a la labor de cada uno de los componentes del
Ejecutivo.
Hoy, la estrategia pasa por el
'Alakrana' y las incertidumbres sobre las que el Gobierno no ayuda a dar luz y, en segundo lugar,
Sitel, amparado por el Supremo pero clavo ardiendo al que se agarran en Génova para desviar la atención del caso
'Gürtel' -e incluso para
anular las investigaciones que hayan requerido de ese sistema- y evidenciar que el acoso que sufren no es proporcional al que es sometido el PSOE,
un partido con mayor número de casos abiertos por corrupción que el PP en España. EL IMPARCIAL ha tenido acceso al ideario que protagonizará el discurso de los dirigentes populares de cara a los próximos tres años y hasta la cita con las urnas. Precisamente, la honestidad y la lucha por la transparencia serán dos argumentos de peso.
En el corto plazo, los términos exactos dirigidos desde la sede nacional a todos los dirigentes para que se refieran a la gestión del rescate de los marineros del
'Alakrana' son, entre otros, “imprevisión, desinformación, ineptitud, debilidad, engaño, incapacidad y pura contradicción”. De cara a 2011 y 2012, las proclamas anticorrupción no cesarán aunque, como apuntan las fuentes consultadas, los distintos casos que puedan darse en el seno del partido deben ser abordados con mano dura y sin titubeo por parte del máximo responsable del partido. Es ahí donde
Rajoy puede ganar dos batallas sensibles: la de la imagen de limpieza del PP y la de un líder incontestable.
A pesar de las encuestas favorables, no son pocas las trabas que pueden frenar la euforia en el electorado, entre ellas Camps y los posibles liderazgos paralelos internos. Sin embargo, las autonómicas de 2011 pueden servir en bandeja a los populares un castigo ciudadano al
PSOE. Aunque sea Cataluña el principal escenario en el que desean crecer, no perderán de vista
Castilla-La Mancha, donde la tendencia que marcan los últimos comicios hacen que un vuelco no sea una opción descabellada. Madrid y Valencia se ganarán, el reto de Rajoy es saber lidiar con la 'lideresa' y el barón. 2010 dictará más capítulos de una historia en la que sólo de sus protagonistas depende un final feliz.