reseña
Javier Gutiérrez Palacio (ed.): De Azorín a Umbral. Un siglo de periodismo literario español
domingo 27 de diciembre de 2009, 01:32h
Javier Gutiérrez Palacio (ed.): De Azorín a Umbral. Un siglo de periodismo literario español. Autores: José Bernardo San Juan, Ana Cuquerella Jiménez-Díaz, Javier Gutiérrez Palacio, Montserrat Mera Fernández, Daniel Vela Valdecabres. Prólogo de Luis María Anson. Netbiblo/Centro Universitario Villanueva. A Coruña, 2009. 968 páginas. 55 €
“Además de ciencia, el periodismo es un arte, un género de la Literatura (…) En el XX, el género literario por excelencia ha sido el periodismo”. Así lo asevera Luis María Anson en el prólogo a De Azorín a Umbral. Un siglo de periodismo español, monumental obra coordinada por Javier Gutiérrez Palacio cuyas páginas conforman un amplio muestrario de la fecunda labor periodística, en nuestro país, de buen número de escritores y diversos profesionales de gran categoría durante la pasada centuria, época en la que la prensa española vivirá un amplio proceso de transformación y adquirirá, en general, un desarrollo notabilísimo.
En su estudio preliminar, Gutiérrez Palacio analiza el concepto de “periodismo literario” –difícil de delimitar desde un punto de vista técnico– como un macrogénero cultural asentado, con la Retórica como sustrato común al periodismo y a la literatura. Su definición quedó formulada a mediados del pasado siglo en Norteamérica –con el “new journalism” como designador semántico–, mas a lo largo del volumen se constata que dicho periodismo literario, con formas y matices distintos, ha sido una constante en las publicaciones españolas del siglo XX y aún antes, en el XIX –como señala el primer capítulo de la obra–, desde que Larra elevara a categoría literaria la expresión periodística del estado de ánimo. A él seguirían plumas tan ilustres como la de “Clarín”, con quien se inicia la presente antología y que no fue sino, ante todo, periodista.
Con el 98 surgirá la figura del intelectual con participación en la vida pública, y el género del artículo se desarrollará como vehículo máximo de expresión: Unamuno, Baroja –feroz fustigador de lugares comunes desde la prensa–, “Azorín”… Hasta la Guerra Civil, los autores antologados aparecen distribuidos por generaciones y grupos estéticos para, a partir de los cuarenta, quedar organizados por décadas, con un capítulo sobre periodismo literario en el exilio. Durante la larga etapa de la Dictadura, aunque las señaladas colaboraciones de escritores como Foxá, Pemán, Cela o Delibes dignificaban la “calidad literaria” de los periódicos, no podían compensar la falta de libertad de nuestra prensa. Y así hasta abarcar la centuria completa, con nombres del pasado reciente y del presente inmediato como Umbral, Rosa Montero, Juan Manuel de Prada… Cada artículo del libro va prologado, contextualizándolo.
Hoy día, restablecido el libre derecho de expresión –pero con parecido control sobre la prensa por parte de otros agentes– la aparición de Internet y del diario gratuito conlleva la necesidad de nuevas reflexiones relativas a lo que es y deber ser la prensa tradicional, complejas aún de precisar, si bien el contenido de esta antología deja implícitamente indicado el camino: ahondar en los temas esenciales que ayuden a entender la vida, más allá de la información de actualidad y del predominio de la noticia, a través del periodismo literario; aunque, quizá, ya no aparezca en papel.
Por José Miguel G. Soriano