VERGÜENZA PARA MÉNDEZ Y TOXO
viernes 01 de enero de 2010, 12:51h
Las grandes centrales sindicales han sido decisivas para la consolidación de la democracia en España. Reconocerlo así es de justicia. Marcelino Camacho y Nicolás Redondo supieron defender a fondo los intereses de los trabajadores y, a la vez, contribuir a que la Monarquía parlamentaria, la Monarquía de todos, se hiciera viable.
Los dirigentes sindicales, tras Camacho y Redondo, cometieron el error de no ajustarse a vivir austeramente de las cuotas de sus afiliados. Las dádivas del Gobierno condicionaron sus actuaciones, que en los últimos meses se han hecho escandalosas. UGT parece la correa de transmisión de los intereses de Zapatero. Los pingües dineros que recibe el sindicato, en forma de ayuda y patrocinios, constituyen una vergüenza democrática.
Ahora se sabe que, antes de la manifestación sindical en favor de Zapatero, el presidente circunflejo otorgo 7 millones de euros más a UGT y CC.OO. Los trabajadores, que no se chupan el dedo, se dieron cuenta de la maniobra política de la manifestación y la dejaron despoblada y fracasada. No acudieron a ella ni siquiera muchos de los que se habían trasladado a Madrid gratis total y además con dieta.
Como los líderes sindicales callan, es difícil saber lo que reciben graciosamente del Gobierno. Pero seguramente la cantidad mensual se acerca a los 8 millones de euros. Y, claro, mientras empresarios del más vario pelaje plantean eres y disminuyen la cifra de empleados, las centrales sindicales siguen incrementando el número de sus asalariados mientras despilfarran el dinero en manifestaciones suntuosas y edificios cada vez más caros de mantener.
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de la Real Academia Española
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