La lujosa vivienda en cuestión se compró por algo más de tres millones de euros a una empresa dominicana, investigada por blanqueo de dinero, y con mediadores involucrados en el caso Malaya.
Según explica la revista "Interviú", los beneficiarios de esta venta, rubricada en 2004, se ocultaron tras varias sociedades anónimas con el paraíso fiscal de Gibraltar como telón de fondo. Una operación de compra-venta es mucho más compleja de lo que aparentaba, ya que lleva hasta el Caribe, a una empresa en República Dominicana que está siendo investigada por lavado de dinero.

Y todo queda en familia, ya que el principal beneficiario de la venta de "Mi gitana" es el empresario granadino Carlos Sánchez, considerado el mentor empresarial de Juan Antonio Roca e imputado en la "Operación Malaya". Fue él quien contactó con el ex alcalde marbellí para realizar negocios con el chalé y dada su amistad, permitió que el ex edil y su novia la tonadillera vivieran en su futuro hogar antes de que se formalizaran los contratos.
La policía empezó a sospechar porque antes se apañó un precio de alquiler de 1.800 euros, un precio irrisorio para las ofertas de la zona, un "modus operandi" habitual en Juan Antonio Roca. Acto seguido, la tonadillero construyó un estudio de grabación privado en "Mi gitana" y se desembolsó el montante acordado, los tres millones de euros, en un banco de Suiza. Queda ahora por conocer las posibles consecuencias que podría tener esta operación para Isabel Pantoja.
