El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha comparecido ante la Comisión de Trabajo por primera vez desde agosto, hecho que han criticado el resto de grupos, muy severos con un Corbacho que ha anunciado un nuevo aumento del desempleo en enero. De forma unánime, PP, CiU, PNV y los partidos del mixto, en voz de Gaspar Llamazares, han culpado al titular de Trabajo de no hacer "absolutamente nada" para crear empleo. El Grupo Socialista dice que el problema es "estructural" y "generado por todos".
El ministro de
Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, avanzó este lunes que el paro registrado en las oficinas de los servicios públicos de empleo volverá a subir en enero, aunque precisó que su comportamiento se parecerá más al de los meses de enero de los años 2007 y 2008, cuando subió en 60.000 y 132.000 personas, respectivamente, que al de 2009, en el que repuntó en casi 200.000 personas.
"Las proyecciones que manejamos indican que si se destruyó empleo en los meses de enero de años de bonanza, enero de 2010 no tendrá un comportamiento diferente, aunque pensamos que en estos momentos las situación del empleo se va a parecer más al comportamiento de 2007-2008 que al de 2009, que fue el año más tremendo", dijo
Corbacho a su llegada al Congreso, donde comparece para explicar las perspectivas sobre el mercado laboral y el diálogo social.
El ministro manifestó que, a partir de enero, el paro va a tener un comportamiento "precrisis" y, aunque aún no puede darse por concluida la etapa de pérdida de puestos de trabajo, sí dijo que la economía española podría estar en "las fases finales de la destrucción de empleo". "El año 2009 empezó con una destrucción de empleo muy fuerte, muy potente, que se fue atenuando (...) A partir de aquí, en 2010 el
paro se irá atenuando y el primer semestre se va a parecer más al paro que se producía antes de la crisis que durante la crisis", dijo.
Además,
Corbacho volvió sobre la controversia que originó hace dos semanas al cifrar la economía sumergida en un porcentaje del PIB de entre el 16% y el 20%. "No se cuánta economía irregular hay, ni cuantos inmigrantes irregulares, pero lo peor que se puede hacer es negar la realidad: En España hay economía sumergida desde los reyes católicos", se defendió.
Descontento en el CongresoLa mayoría de los grupos políticos en el Congreso reprocharon al ministro de Trabajo e Inmigración la falta de medidas concretas para combatir la destrucción de empleo, el "laconismo" de su discurso y la "tardanza" en su comparecencia en la
Comisión de Trabajo. Así lo mostraron durante sus intervenciones en esta comisión de carácter extraordinario en la que Corbacho comparece, a petición propia y del PP, para explicar la evolución del paro.
El diputado del PP,
Ignacio Echániz, criticó que el ministro no haya comparecido en el Congreso desde agosto, a pesar de que la preocupación por el paro alcance al 79% de los españoles, según los últimos datos del Barómetro del CIS y criticó que hoy lo haya hecho "con prisas", ante la publicación este viernes de la
Encuesta de Población Activa (EPA). Echániz acusó a Corbacho de no haber hecho "absolutamente nada" para crear puestos de trabajo y le reprochó que sólo haya dicho "cuatro generalidades", al tiempo que le recordó el elevado número de despidos por
Expedientes de Regulación de Empleo.
Dijo que el PP ha presentado más de 50 iniciativas, por lo que "animó" a
Corbacho a que "las lea, las apruebe y las ponga en marcha", y subrayó que el PP no ha pedido abaratar el despido, "sino la contratación", y que también ha solicitado rebajar las cotizaciones sociales, mejorar el autoempleo y que se facilite liquidez a las pymes.
El diputado de CiU
Carles Campuzano también criticó que Corbacho no haya "marcado una posición de su política ante la gravísima crisis", y le recordó su compromiso de presentar ante la Cámara un informe sobre el sistema de bonificaciones o sobre las medidas de fomento del empleo de los jóvenes. Advirtió de que "la recesión laboral" no ha finalizado y aseguró que "no hay una transformación del modelo productivo sin reformas a fondo en el mercado de trabajo", por lo que pidió una reforma laboral que no sea "tímida". Aludió al "ostracismo" y a la "falta de medidas" del
Gobierno para combatir el paro y dijo que no se puede llegar a tasas de desempleo cercanas al 20% porque "generaría unos costes terribles" y supondrían "condenar a una generación de jóvenes a empleos de mala calidad".
Por su parte, el diputado del PNV
Emilio Olavarría criticó el "laconismo" de Corbacho y recordó que hay 22 medidas objeto de negociación en las mesas del diálogo social, de las que el Gobierno no ha adoptado ninguna para afrontar y frenar el paro. Olavarría pidió a Corbacho que "haga aflorar" la economía sumergida por medio de las inspecciones de trabajo y, con respecto al diálogo social, le dijo que "tiene la obligación" de hacer todo lo posible para recuperar el consenso.
En representación de
ERC-ICV-IU el diputado Gaspar Llamazares calificó la intervención de Corbacho de "corta y escasa en propuestas".
Llamazares aseguró que si no se aborda la destrucción de empleo, la propuesta del cambio de modelo que pide el Gobierno "será solo ciencia ficción y escapismo", al tiempo que consideró imprescindible prorrogar las medidas de protección por desempleo. También advirtió del enfrentamiento con que se encontrará el Gobierno si, en plena crisis, aborda recortes de derechos en esta materia.
La portavoz del Grupo Mixto
Uxue Barcos dijo que el mensaje de Corbacho le había dejado un regusto "amargo" porque ha relatado una situación de "país de las maravillas" y ha señalado como razones del paro las mismas que señaló en 2008, por lo que instó al ministro a hacer hoy una sesión de trabajo "y no de intenciones".
El diputado del grupo socialista
Jesús Membrado aludió a la "rapidez" de la destrucción de empleo, "que no ha tenido parangón en la historia" y dijo que el problema del desempleo en España es "estructural" y ha sido "generado por todos".