CONTINÚA LA VIOLENCIA
Agua, gases lacrimógenos y tiros al aire para socavar la manifestación opositora al Gobierno
Efe
jueves 03 de enero de 2008, 11:57h
La cita se iba a desarrollar en el parque Uhuru, en el centro de Nairobi, convocada por el Movimiento Democrático Naranja (ODM). Se trata de una concentración prohibida por el Gobierno. La policía impide que acudan a la plaza los militantes de la oposición usando camiones cisterna y granadas lacrimógenas para disolver a los manifestantes.
Por otra parte, en la barriada pobre de Kibera, a las afueras de Nairobi, bastión de la oposición, la policía ha montado cordones de seguridad para impedir que los vecinos de ese sector acudan a dicha concentración.
Mientras, en la sede de la ODM, el máximo líder del grupo, Raila Odinga, está reunido con la cúpula del partido, conocida como el "pentágono", y para después está anunciada una rueda de prensa.
En la sede de la ODM se encontraba hoy el Premio Nobel de la Paz sudafricano Desmond Tutu, arzobispo anglicano emérito de Ciudad del Cabo, quien calificó como "horrible" la situación que está viviendo Kenia a raíz de los comicios.
"He venido para expresar nuestra solidaridad con los hermanos y hermanas de Kenia", dijo a Efe Desmond Tutu.
La ODM asegura que el presidente keniano, Mwai Kibaki, que aspiraba a su reelección, fue proclamado vencedor de los comicios con un millón de votos fraudulentos, y reclama su victoria en las elecciones, las más disputadas en la historia de Kenia.
El acto convocado en el parque Uhuru iba a servir para que Odinga se proclamara "presidente del pueblo", en contraste con el juramento como jefe de Estado, en su segundo mandato, que cumplió Kibaki una hora después de que se anunciaran los resultados del escrutinio.
Cerca de 300 personas han muerto en los disturbios que se han registrado en Kenia desde el sábado pasado, ya sea por choques políticos o tribales o al reprimir la policía y el Ejército las protestas de la oposición
El líder de la oposición keniana y candidato a presidente, Raila Odinga, se comprometió a pedir a sus seguidores "prudencia" y una actitud "pacífica", en una conversación telefónica con el ministro de Asuntos Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier.
Según un comunicado del Ministerio hecho público hoy, Steinmeier trasladó a Odinga la preocupación del Ejecutivo de Angela Merkel por los actos violentos registrados en Kenia así como por la gran manifestación convocada para hoy por los seguidores de la oposición.
Steinmeier, que alabó los esfuerzos de mediación realizados por la Unión Africana, habló asimismo con su homólogo, Raphael Tuju, a quien solicitó que las fuerzas de seguridad y la policía "se moderen" y prevengan una mayor escalada violenta.
Insistió en reclamar tanto al gobierno como a la oposición que huyan de los actos de provocación y destacó que el primer objetivo por ambas partes debe ser "evitar un nuevo derramamiento de sangre".
Por su parte, el presidente de la Comisión de Exteriores del Parlamento alemán, Ruprecht Polenz, pidió a China una actuación "responsable" en Kenia "en busca de una solución pacífica".
Polenz se expresó así, en declaraciones a la segunda cadena de la televisión pública alemana, ZDF, después de que el presidente keniano, Mwai Kibaki, amenazara con "volverse" hacia China en busca de apoyo si Occidente se inmiscuye en la política interior de su país.
Consideró que China "debe dejar claro" a Kenia que sus intereses pasan por una "solución pacífica al proceso electoral".
"Me alegraría saber que China se dirigiese a Kenia con mensajes claros, pues hasta ahora Kenia era un ancla de estabilidad en el Cuerno de África, si los comparamos con países como Somalia o Sudán. Si esta situación cambia, toda la región podría sumirse en el caos", agregó