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será clave

¿A quién favorece la abstención el 9-M?

miércoles 05 de marzo de 2008, 20:56h




El comportamiento de la abstención electoral en España ha sido muy homogéneo durante las nueve legislaturas de este último periodo democrático. Los porcentajes más altos se han dado en 1979, donde el 32,96 decide no ir a las urnas, coincidiendo con la victoria de Unión de Centro Democrático. En el año 2000 -segundo triunfo de los populares-, la tasa de abstención fue de 32,29 y, en 1989 –tercero de los socialistas- del 31,26 por ciento.

Salvo estos tres comicios, al menos en convocatorias de carácter general, los españoles han votado por encima del 70 por ciento, una tasa elevada, lo que según los expertos políticos favorece el triunfo de los socialistas.

Rodríguez Zapatero ha insistido en varias ocasiones durante esta campaña en este aspecto invitando a su militancia a participar activamente en los comicios del 9-M. El mensaje ha llegado a universitarios, actores, obreros, empresarios. "Decir que esto está hecho sería falso, esto está por ganar", ha expresado este miércoles.

Varias empresas especialistas en sondeos consideran que la clave del triunfo se fundamenta en la abstención. La semana pasada, la encuesta realizada por la revista Época e Intereconomía daba reforzaba esta idea y sentenciaba que la victoria del PP podría ser una realidad, si sólo el 72 por ciento participa en lo que algunos llaman "la fiesta de la democracia". Pero estas conclusiones no son exactas. El PP obtuvo su primer triunfo con el apoyo del 77,38 por ciento de los electores españoles.

El cuartel de Ferraz es consciente de ello. Esto explicaría que en la recta final de campaña, miembros del PSOE reiteren sus acusaciones al PP por fomentar la abstención, preocupados quizás de que los electores no acudan masivamente a los colegios, como sí ocurrió en la anterior cita electoral de marzo de 2004, donde el 74,8 por ciento de los españoles votó.

Sólo los resultados finales explicarán a quien favorece la abstención o a qué niveles puede llegar la participación. El 9-M se despejará la incógnita.