La última prueba de Michelle Bachelet
jueves 04 de marzo de 2010, 08:31h
El terremoto de 8,8 en la escala de Richter que azotó a Chile el pasado 27 de febrero es quizá la prueba más dura que le ha tocado afrontar a Michelle Bachelet, quien en pocos días le cederá el cargo Sebastián Piñera. Una mala jugada del destino, tanto para los chilenos como para la mandataria, que le ha tocado a escasos días de dejar el poder, demostrar su capacidad de gestión en un país sumido en la catástrofe.
El sismo suramericano no sólo alteró el eje del Globo Terráqueo, sino la vida de millones de personas y de un gobierno saliente que debe hacer frente a todos los obstáculos que un acontecimiento de esta magnitud supone. Por lo que Bachelet, en medio de un mar de críticas a causa de los fallos que se han presentado en cuanto al manejo de la situación y el desborde de los saqueos en Concepción, ha vuelto a ser fiel a su sentido de liderazgo, sacando el ejército a la calle y demostrando firmeza y mano dura para quienes se valgan de la tragedia colectiva para beneficio particular, en un intento por instaurar en la medida de lo posible y en tiempo récord, el orden en medio del caos.
La primera presidenta en la historia de Chile, no desea culminar su periodo con el país entre ruinas.Tras una gestión que le ha valido el respeto de la comunidad internacional, Bachelet trata de que su nación salga bien parada de una desgracia que no sólo marcará la vida de los millones de chilenos que madrugaron con el estruendo de la tierra, sino la memoria política de un país que recordará cómo el gobierno de turno lidió con los estragos de una tragedia, antes que hacer balance de sus victorias.