Nicolas Sarkozy condena los hechos y espera que sean "duramente castigados"
Francia busca a los etarras huidos y "serán detenidos rápidamente"
miércoles 17 de marzo de 2010, 16:45h
El tiroteo que acabó con la vida de un policía francés este martes se produjo después de que las fuerzas de seguridad sorprendiesen a cuatro terroristas repostando gasolina en la carretera con cuatro coches robados en las inmediaciones de un taller. Una vez esposado uno de ellos -Joseba Fernández Aspurz-, otros dos coches llegaron al lugar y abrieron fuego contra los agentes, según fuentes de la lucha antiterrorista.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, expresó este martes sus condolencias por la muerte del gendarme Jean-Serge Nerin a manos de Eta y su confianza en que el resto de los miembros del comando de la banda terrorista sorprendidos este martes al sur de París sean detenidos rápidamente y "duramente castigados".
En un comunicado, el presidente francés destaca que el gendarme "encontró la muerte en el ejercicio de su deber luchando contra la delincuencia y el terrorismo" tras resultar "mortalmente herido durante un tiroteo con un comando terrorista de Eta". Según Sarkozy, el resto de agentes que acompañaban al fallecido "detuvieron a uno de los autores de este crimen odioso (...) poniendo en peligro sus propias vidas". Así las cosas, expresó a la familia de la víctima, el primer miembro de las fuerzas de seguridad galas abatido por Eta, su deseo de que "el resto de los miembros del comando sean detenidos rápidamente, llevados ante la justicia y duramente castigados".
Por último, el Elíseo informa de que Sarkozy se desplazará este jueves a Seine-et-Marne para "reunirse con la familia de la víctima así como con los policías de este departamento con el fin de atestiguarles la solidaridad de toda la nación". En este sentido, el presidente renovó su "apoyo incesante a los policías y gendarmes que ejercen una profesión difícil y peligrosa al servicio de Francia y de la seguridad de los franceses".
El tiroteo entre miembros de Eta y las Fuerzas de Seguridad francesas en las cercanías de París en el que resultó muerto un gendarme se inició cuando varios terroristas acudieron a ayudar a otros de sus compañeros, que habían sido detenidos por los agentes. Así lo han informado hoy fuentes jurídicas, que han señalado que la Gendarmería sorprendió a cuatro presuntos etarras junto a otros tantos vehículos -que supuestamente acababan de ser robados en un concesionario de BMW- cuando trataban de llenar sus depósitos con garrafas de gasolina.
Los agentes pararon junto a ellos y trataron de detenerles y esposarles, momento en el que otros tres vehículos en el que circulaban otros tantos presuntos terroristas irrumpieron en el lugar y comenzaron a disparar, alcanzando al menos a uno de los gendarmes, que murió poco después. Fue entonces cuando los cuatro etarras que estaban siendo detenidos trataron de huir, unos subiéndose a los vehículos que acudieron en su ayuda y otros a pie. Éste fue el caso de Joseba Fernández Aspurz, "El Guindi", que no consiguió su propósito y fue arrestado.
Las fuentes consultadas han destacado la "sorpresa" que ha supuesto para los expertos en la lucha antiterrorista el cambio de "modus operandi" de Eta -imitando el modo de actuación de la delincuencia organizada-, que atribuyen a sus "nuevas necesidades logísticas" tras los golpes asestados a su infraestructura en los últimos meses. Aparte de por la detención de Fernández Aspurz, estas fuentes han señalado que la autoría de Eta está fuera de toda duda, ya que en uno de los vehículos abandonados se ha encontrado una de las pistolas robadas por la banda en octubre de 2006 en la localidad francesa de Vauvert.