reacciones al plan de austeridad
Los sindicatos creen que las medidas "injustas" de Zapatero merecen movilizaciones "masivas"
miércoles 12 de mayo de 2010, 11:52h
Zapatero no cuenta esta vez con el apoyo de los sindicatos que han interpretado su plan de recorte anunciado este miércoles como "injusto". Ni CCOO, ni UGT, ni USO descartan movilizaciones.
El secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha dicho este miércoles que el plan del Gobierno para reducir el déficit es "injusto" y "antieconómico", por lo que no descarta ningún tipo de movilización para expresar el rechazo social a las medidas que contempla. En una rueda de prensa para valorar las nuevas medidas anunciadas este miércoles por el Gobierno para recortar adicionalmente el déficit, Toxo ha afirmado que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, conoce el rechazo frontal de su sindicato. Según el líder de CCOO, Zapatero tiene tiempo para rectificar hasta el viernes, cuando el Gobierno tiene previsto aprobar estas medidas en el Consejo de Ministros, porque hay otras alternativas a lo que propone.
El secretario general de UGT, Cándido Méndez, dijo por su parte que las medidas anunciadas por el Gobierno supondrán un "ajuste duro" que afectará a muchas familias, por lo que avanzó que "con toda probabilidad" habrá movilizaciones en las próximas semanas.
En declaraciones a los periodistas a la entrada de la escuela Julián Besteiro, el líder de UGT dijo que las medidas anunciadas suponen "una quiebra del discurso político" del presidente del Gobierno y un "cambio de escenario en las relaciones con los sindicatos" .
El Gobierno "ha incumplido" con el acuerdo de negociación colectiva de los empleados públicos al reducir el 5% sus salarios, lo que supone "un duro golpe" a la economía nacional, que afectará a miles de familias, por lo que anunció que "habrá una canalización del conflicto social". Méndez lamentó que las medidas para reducir el déficit solo se hacen en términos de ajuste de gasto y que suponen sacrificios para los funcionarios públicos y los pensionistas, sin que se haga mención de la posibilidad de luchar contra el fraude fiscal y subir los impuestos para que "paguen quienes más tienen".
El responsable de UGT dijo también que mantendrán la voluntad de diálogo social con la patronal para seguir adelante con "los cambios en el mercado laboral", aunque reconoció que las medidas anunciadas hoy por el Gobierno "no ayudan". No obstante, insistió en que hay que diferenciar el diálogo con la patronal del "nuevo escenario que ha provocado el Gobierno". Sobre la respuesta a las medidas del Gobierno dijo que habrá que analizar la situación con la otra gran confederación sindical porque "el ajuste es tan serio que sin ningún género de dudas va a exigir una respuesta".
Agregó que lamentablemente la situación económica y financiera de Europa y el pánico que se ha producido en los últimos días nos permitían augurar medidas bastante duras, pero aseguró tener "serias dudas" de que las medidas adoptadas "puedan beneficiar al conjunto de la economía".
"Tenemos el convencimiento de que las medidas lo que pueden provocar es un retraso en la recuperación de la economía y un aumento del paro", y añadió que "son sacrificios duros que recaen en los de siempre".
La Unión Sindical Obrera (USO), ha rechazado este miércoles las medidas anunciadas por el Gobierno porque considera que afecta a la parte "más débil" de la sociedad y ha emplazado a CCOO y a UGT a dar de forma unitaria una "respuesta contundente" en la calle. Así lo ha expresado el sindicato en un comunicado tras el anuncio del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de las medidas para lograr una reducción adicional del déficit durante 2010 y 2011.
USO ha rechazado las medidas de ajuste del Gobierno porque considera que afecta a la parte más débil de la sociedad: los pensionistas, empleados públicos, el acceso a la jubilación parcial y por tanto la incorporación de jóvenes mediante el contrato de relevo. Este sindicato rechaza las medidas porque considera que los gobernantes son los que han causado la crisis pero "piden" que sean los ciudadanos quienes la paguen.
Para este sindicato, el ajuste debería comenzar por eliminar de la Moncloa a los cerca de 700 asesores "que no han asesorado nada" y que se han equivocado en todos sus diagnósticos. También creen necesario reducir el número de ministerios, así como sus asesores; las subvenciones a las entidades sociales, como patronales, sindicatos o partidos políticos, además de una reforma fiscal en profundidad y la lucha contra el fraude fiscal.