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calvario de las libertades

El régimen tunecino reprime una protesta de internautas

lunes 24 de mayo de 2010, 19:13h
La policía tunecina ha arremetido este sábado contra un grupo de blogueros que protestaban por la férrea censura que el régimen del general Ben Ali ha impuesto sobre el acceso a Internet. Un fuerte dispositivo policial patrullaba en el centro de la ciudad para impedir a los internautas acceder a las inmediaciones del ministerio de Telecomunicaciones.
Los promotores de la protesta ciudadana, Yassin Ayari, Alim Amamu y Lina Ben Mhenni, habían pedido el correspondiente permiso al ministerio del Interior siguiendo la normativa legal, por carta certificada y con acuse de recibo; pero no obtuvieron ninguna respuesta, por lo que consideraron su marcha implícitamente autorizada. La protesta fue reprimida y los organizadores detenidos y llevados a comisaria, según la agencia Associated Press.

El régimen tunecino mantiene una estricta vigilancia sobre los portales de Internet que juzga “subversivos”, cuando no “contrarevolucionarios”, tales Youtube, Twitter o Dailymotion, y bloquea el acceso a los de los numerosos partidos políticos y ONG tunecinas o extranjera que no son del agrado del poder. En el último informe sobre derechos humanos y libertades elaborado por el Departamento de Estado y en los de las organizaciones independientes internacionales, el régimen de Zine el Abidine Ben Ali es fustigado permanentemente y considerado al mismo nivel que el de Irán, China o Cuba en lo que a libertades individuales se refiere.

Si bien es verdad que el gobierno de Cartago, consciente del impacto de las nuevas tecnologías en el desarrollo económico, ha propulsado las telecomunicaciones y creado una red muy extendida a todos los rincones del país. De sus más de 10 millones de habitantes, un 36%, es decir 3 millones 600 mil, son usuarios de Internet, y de ellos 400 mil utilizan ADSL.

La obsesión policial del régimen sobre las libertades ciudadanas se extiende a otras esferas de la vida pública. La recepción que tenía prevista la Liga Tunecina para la defensa de los Derechos Humanos (LTDH) para celebrar su 33 cumpleaños, ha sido prohibida. La sede de la Liga en pleno centro de la capital, fue tomada por las fuerzas antidisturbios. Los invitados, amigos y simpatizantes pero también diplomáticos acreditados en Túnez, se encontraron este fin de semana con la desagradable sorpresa de verse impedidos el acceso a la misma por la policía.

En un comunicado firmado por una quincena de responsables de la LTDH hecho público en Túnez se da cuenta de la campaña de hostigamiento, difamación y acoso a la que se ven sometidos activistas y opositores. Los firmantes exigen el cese de la represión en su contra y reclaman una amnistía para las víctimas de la represión de la protesta minera de Redeyef, que hace dos años sacudió la cuenca minera. Varios cientos de huelguistas fueron detenidos y purgan penas de cárcel; y la localidad minera se encuentra aún bajo estado de emergencia.

El caso Bennour
El régimen tunecino multiplica además últimamente sus excesos verbales contra disidentes y opositores políticos. El antiguo Secretario de estado de Interior, Ahmed Bennour exiliado en Francia, ha respondido estos días a la campaña de difamación de la que es objeto periódicamente por parte de los servicios del régimen de Cartago o de publicaciones adictas al mismo. Ahmed Bennour ha usado de su derecho de réplica para denunciar las insinuaciones que le acusan de estar implicado en el asesinato del responsable palestino del movimiento Hamas Mahmoud Mabhouh ocurrido el 20 de enero pasado en Dubai, y cuya autoría se atribuye a los servicios especiales israelíes. Desde Túnez se le ha imputado además una presunta complicidad con Israel durante el bombardeo del cuartel general de la OLP en Túnez en octubre de 1985, cuando Bennour ya no era en ese tiempo responsable de la Seguridad sino embajador tunecino en Roma. El exmiembro del gobierno de Habib Bourguiba recuerda que el máximo responsable de la Seguridad en esos días era el propio Zine el Abidine Ben Ali. Igual paradoja cuando se produjo el asesinato del lider de la OLP, Abu Yihad en abril de 1988 del que nunca se ha conocido los resultrados de la investigación por parte tunecina, y que como el anterior se insinúa la participación del exresponsable tunecino. Sólo que Ahmed Bennour ya estaba exiliado en Francia desde hacía un año, en 1987.

A juicio de los analistas políticos, los deslices y errores del régimen de Ben Ali en materia de derechos humanos y libertades individuales, denotan un elevado grado de nerviosismo del régimen, que no sabe cómo hacer frente a la crecientre demanda de la sociedad civil y recurre de manera arbitraria a la represión y a la censura.
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