Israel recapacita
jueves 17 de junio de 2010, 23:45h
Quien tenga alguna esperanza de que los trabajos de la comisión oficial que investiga el asalto de la ya famosa “Flotilla Libertad” vayan a arrojar algo de luz al asunto, ya puede ir olvidándose. Es difícil que el Gobierno de Netanyahu reconozca fallos en lo que sin duda ha sido una de las mayores chapuzas del ejército israelí en los últimos años. Si hiciera recaer las responsabilidades en algún mando del Tsahal, la opinión pública no lo entendería. Y si admitiese responsabilidades políticas sería el propio Ejecutivo, débil ya de por sí, el que estaría en serios aprietos. Así las cosas, Israel debía mover ficha, y parece que la opción por la que se ha decantado abre una rendija a la esperanza. Y es que el Consejo de Ministros israelí votaba ayer jueves a favor del relajamiento del bloqueo de la Franja de Gaza y de permitir la entrada de más productos de uso civil.
Desde este periódico hemos denunciado en más de una ocasión siempre que Israel se extralimita en el uso de la fuerza. Pero tampoco hemos obviado el irrenunciable derecho a defenderse que tiene la única democracia de la región de los ataques perpetrados por los terroristas de Hamas. Hay que colocar las cosas en su contexto y medirlas por la misma vara: ¿cómo reaccionaríamos los españoles o los colombianos si, con sus problemas de terrorismo y guerrilla, en lugar de tener por vecinos a Francia o al Perú, tuviéramos a Siria o Irak? En este sentido, conviene recordar que la milicia palestina que rige los designios de Gaza no vacila en lanzar cohetes contra objetivos civiles y en utilizar ambulancias de la Media Luna Roja para trasladar a sus terroristas. Utilizan casi cualquier cosa en perjuicio de sus vecinos israelíes quienes, hartos de sufrir todo tipo de agresiones, decidieron imponer un férreo bloqueo en aras de su seguridad, con la callada, pero entusiasta, colaboración egipcia.
Ocurre que dicho bloqueo a quien más perjudica es una población civil indefensa y rehén de unos y otros. Los habitantes de Gaza viven en unas condiciones de pobreza casi extremas y su situación es cada día más desesperada. De ahí que el relajamiento del bloqueo por parte de Israel sea un balón de oxígeno no a Hamas, sino a civiles inocentes. Tel Aviv debe seguir velando por la seguridad de los suyos; eso nadie lo niega. Pero iría bien que la Unión Europea, Estados Unidos o quien fuese mediara en un asunto que puede derivar hacia algo mucho peor. Por de pronto, el paso dado por Netanyahu va en la dirección correcta. Ojalá haya más.