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EL IMPARCIAL muestra su Parlamento

Unión Europea: Organización Política No Identificada

domingo 18 de julio de 2010, 18:22h
El Parlamento Europeo acoge cuatro poderes: Legislativo (junto al Consejo), Presupuestario (decide las cuentas anuales junto al Consejo), de supervisión (controla al resto de instituciones) y toma decisiones en Ampliación (aprueba la adhesión de nuevos estados). Está compuesto por 754 diputados en representación de 500 millones de ciudadanos. Se sientan en un hemiciclo amplio, dotado de las últimas tecnologías y rodeado de cabinas de traducción de las 23 lenguas de trabajo. Curioso asunto el de las lenguas. El Parlamento supone el 10 por ciento del presupuesto de las instituciones de la UE, algo más de 8.000 millones de euros. Un 40 por ciento de ese dinero se emplea en traducción e interpretación. Es más, de las 6.100 personas que alberga la enorme cámara, entre 2.000 y 2.500 se ocupan de esta cuestión. Podría extraerse de estos datos que limitar el número de idiomas ahorraría notablemente costes, pero funcionarios del lugar aclaran que, en este sentido, ningún país está dispuesto a ceder terreno, es decir, a dejar de emplear su lengua nativa.

Otro tema recurrente y siempre interesante es el tocante al salario de los diputados. En este sentido, Europa ha peleado por mejorar su imagen y por dar transparencia, sobre todo a través de la web de un Parlamento que se vanagloria de ser la institución menos corrupta de la UE. En el último año, la cámara ha ahorrado un 10 por ciento en viajes y todo gasto debe ser justificado. En concreto, en este concepto el presupuesto máximo es de 3.000 euros anuales por escaño.

Cada diputado cobra lo mismo desde julio de 2009. Esto no ocurría antes. 6.000 euros anuales más dietas, que varían en función de la procedencia del dirigente. Además, disponen, aunque no puedan manejar ellos ese dinero, de 4.500 euros mensuales en secretariado (para montar una oficina en su país, adquirir un iPad o un nuevo teléfono móvil) y de 17.000 anuales para pagar al personal asistente del político. Es él quien elige el rango de esas personas, que deben tener titulación universitaria y gozar de un currículum adecuado a los estándares que se manejan en Bruselas.

El trabajo se desarrolla de lunes a jueves y son los funcionarios, de varias nacionalidades, quienes comúnmente sí viven de forma permanente en Bruselas. El Parlamento se reúne doce veces al año y el Pleno se conforma cuando las decisiones están prácticamente tomadas, ya que la mayor parte de las deliberaciones se desarrollan en los despachos. A diferencia, por ejemplo, del Congreso de los Diputados, la libertad de voto se da incluso dentro de los propios grupos. Es decir, la disciplina de partido se rompe con total normalidad sin miedo a reprimendas o sanciones.

Es la Comisión la que elabora las propuestas y el Parlamento y el Consejo, a través del proceso de conciliación, los que deciden. Todo es complejo, grande y lento, pero la UE es consciente de la necesidad de dar a conocer su funcionamiento e importancia. Sus competencias son cada vez mayores, aunque son los estados quienes tienen la sartén por el mango y los que impiden, por ejemplo, la limitación de lenguas en la cámara para el ahorro.

Las instalaciones, nuevas, luminosas y rodeadas de seguridad. Dos edificios. Despachos, coqueta cafetería y comedor modesto. Un lugar de trabajo que en ocasiones se asemeja a un museo por el gran número de visitantes que acuden a conocerlo. Una institución que lucha por su honor y por el de sus ocupantes y que ha elegido la transparencia como camino.
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