Los mineros atrapados en Chile
martes 24 de agosto de 2010, 23:25h
Desde siempre dedicarse a la minería ha sido un riesgo para aquellos que descienden a las profundidades. Las malas condiciones laborales y el riesgo no han cambiado demasiado, y en especial en América Latina. Esto lo viven los treinta y tres mineros sepultados en una mina en Chile desde el 5 de agosto. Las autoridades estiman sin embargo, que podrán sacar a la superficie a los mineros en un lapso de tres meses, durante los cuales deberán ajustarse a vivir en condiciones de oscuridad y altas temperaturas. La diferencia, gracias a la tecnología, es la posibilidad de confirmar a través de una cámara, que los mineros siguen con vida y el poder enviarles comida y otros suministros por medio de una sonda.
Lo que no ha cambiado aún es la falta de seguridad en las minas, las condiciones de explotación de los trabajadores y la imposibilidad de rescatar a los supervivientes en un periodo razonable. La situación es tan grave que tanto la Cámara de Diputados como el presidente, Sebastián Piñera, han manifestado que se ha iniciado una investigación sobre el derrumbe de la mina San José. Dicha investigación deberá ser profunda y exhaustiva, ya que al parecer la empresa minera cuenta con un largo historial de accidentes laborales y una clausura.
El accidente de la mina deberá tener como consecuencia una revisión de las condiciones laborales, no solo en este sector, sino también en muchos otros donde los trabajadores desempeñen actividades de riesgo. Al parecer, es la intención del Presidente chileno cuando ha convocado una comisión de expertos encabezada por la ministra de Trabajo. Habrá que esperar a ver si la legislación sobre seguridad laboral mejora, y si las sanciones a las empresas que no cumplan con las leyes se endurecen.