Cuba, ¿crisis de gobierno o crisis del sistema?
martes 21 de septiembre de 2010, 01:21h
Raúl Castro ha cesado a su ministra de Industria, aduciendo para ello “el débil control de los recursos destinados al proceso inversionista y productivo de la industria básica”. O lo que es lo mismo, que la industria en Cuba no funciona, o lo hace peor que nunca, que ya es decir. Es difícil saber si en una coyuntura diferente Yadira García, que así se llamaba la cesada, habría desempeñado mejor su labor. De cualquier forma, tampoco parece que la principal responsable de la delicadísima situación económica de la Isla fuese la ya ex ministra de Industria. Hasta el propio Fidel Castro manifestaba hace poco sus dudas sobre la viabilidad del “socialismo cubano”, lo que no deja de resultar chocante.
Tras más de medio siglo de dictadura totalitaria, los Castro descubren ahora que el comunismo no funciona. Parece que aquel eslogan tan festejado de “Cuba dura” a propósito de la caída del Muro de Berlín -y lo que ello significó- hace ya veinte años no era sino retórica hueca. La realidad es que hoy Cuba padece una gravísima crisis económica, cuya causa principal reside en el establishment comunista. Sin incentivos a la producción, sin propiedad privada y con un Estado que controla todos los procesos es muy complicado generar rentabilidad. Los cubanos de Maiami y los de España no están hechos de naturaleza diferente a los de la Isla y, sin embargo, su éxito económico es notorio. La comparación es inevitable pero conocida y repetida en las dos Coreas o, antes de la caída del Muro, entre las dos Alemanias.
Quizá la solución pase por cesar a toda la cúpula del actual Partido Comunista cubano y convocar elecciones libres de una vez por todas. No remediaría todos los males al instante, pero al menos permitiría dar paso a la iniciativa privada y a nuevas formas de hacer las cosas que sustituyan a lo que ha acabado demostrando ser un enorme fracaso.