Estudio
Primavera suave para los alérgicos
miércoles 19 de marzo de 2008, 20:41h
“La concentración de pólenes suele estar marcada por la pluviosidad de los meses de otoño, que en este caso ha sido escasa. En consecuencia, esperamos que las concentraciones de polen de gramíneas no superen los 3.500 granos/m3 de aire, lo que consideramos para la región centro una primavera entre leve a moderada”, explica el doctor Javier Subiza , presidente del Comité de Aerobiología de la SEAIC.
En España, según este estudio, el tipo de polen que más afecta a los pacientes es el de gramíneas, con un 87%, seguido del polen de olivo (43%), quenopodiácea (27%), plátano de sombra (22%), cupresáceas (13%) y parietaria (11%). Teniendo en cuenta estos datos, las previsiones anuales se basan en las concentraciones de gramíneas, que, además de ser el tipo de polen que más afecta a la población, es el más alergénico. “Para su polinización, este alergeno requiere otoños muy lluviosos, de ahí que esta primavera las concentraciones de gramíneas (suma de la medias diarias de abril-julio) serán significativamente menores”, afirma el doctor Subiza.
Cada año en ciudades como Madrid, durante los meses de mayo-junio, época de mayor concentración de gramíneas, se produce un mayor número de casos de urgencias en los centros médicos por asma bronquial, aunque con grandes variaciones interanuales, que dependen muy significativamente de la mayor o menor presencia atmosférica de este tipo de pólenes, que puede variar en más de 3-4 veces de un año a otro. Por ello, un modelo predictivo realizado en invierno que permita conocer las concentraciones de pólenes de gramíneas que habrá de abril-julio, es útil para que los pacientes, servicios sanitarios y de abastecimiento farmacéutico puedan estar mejor prevenidos ante la estación que se avecina.
Pero además, en Madrid cada vez son más los pacientes que comienzan a mostrar síntomas durante los primeros meses del año provocado por el buen tiempo. Esta situación está provocada por los árboles ornamentales como los cipreses, arizónicas y plátano de sombra, que vierten su polen en grandes cantidades en la atmósfera en los meses de invierno y principios de la primavera, debido a que desde finales de los 90, estos árboles han aumentado en número en nuestra ciudad.
El doctor Subiza aclara que “además de haber aumentado la cantidad estos pólenes de árboles en los últimos 30 años, se suma el incremento de la contaminación por diesel en la ciudad, ya que sus partículas, cuando interaccionan con los pólenes, aumentan su potencial alergénico”. “Sin embargo, es necesario destacar que el polen más agresivo, el de las gramíneas, que aparece en mayo y junio no ha aumentado en los últimos años. Aunque, con amplias variaciones interanuales, la tendencia de las tres últimas décadas es completamente horizontal, es decir globalmente no tenemos en la actualidad ni mas ni menos pólenes de gramíneas que años atrás”, añade este especialista.
Recomendaciones y consejos
La primavera y el verano son las estaciones con mayor concentración de polen. Sea previsor y acuda al alergólogo antes de que aparezcan los síntomas de la polinosis. Tiene que tener en cuenta que el polen se libera únicamente durante el día. Por la noche disminuye la concentración. De igual manera, los días secos y calurosos son en los que mayor concentración se registra, y, cuando llueve, disminuye. En el centro de la península la polinización es mayor que en zonas costeras. Como medidas protectoras ha de tener cuenta que es aconsejable llevar gafas de sol; debe ventilar su casa tras la caída del sol; es conveniente llevar las ventanillas del vehículo cerradas si se tiene que viajar y poner filtro en el aire acondicionado; evitar los parques y jardines y rechazar las zonas de vacaciones cercanas a ríos y sierra.
La vacunación frente a las picaduras de abejas y avispas es muy eficaz
En España, por otro lado, casi un millón de personas son alérgicas al veneno de himenópteros. Por eso, SEAIC ha puesto en marcha una web (www.alergiaabejasyavispas.com) creada por alergólogos especializados en reacciones alérgicas causadas por este tipo de picaduras en colaboración con el laboratorio ALK-Abelló, que está dirigida tanto a pacientes como a la población general. La doctora Arantza Vega , Coordinadora del Comité de Himenópteros y autora principal de la página explica que “nuestro principal objetivo es ofrecer información divulgativa –diagnóstico, tratamiento, recomendaciones, etc- a cualquier persona interesada en esta patología alérgica, poco conocida entre la población general, para que se convierta en un lugar de consulta y encuentro sobre la alergia a abejas y avispas”.
En España, una gran parte de los casos de alergia por la picadura de himenópteros no están diagnosticados y, por tanto, no reciben un correcto tratamiento para su enfermedad, con el riesgo que implica para su vida esta situación. “La tasa de mortalidad anual se sitúa en un 0.4% por millón de habitantes, es decir, en España pueden morir entre 15 y 20 personas al año por la picadura de un himenóptero”- calcula la experta. La doctora Vega explica que “no podemos predecir quien sufrirá una reacción alérgica tras ser picado por una abeja o avispa, pero sí podemos saber que las personas que ya han presentado una, en el 60% de los casos sufrirán una nueva reacción igual, o mas grave que la anterior, si son picados de nuevo.
La mayoría de los pacientes que sufren una reacción alérgica por la picadura son atendidos en los servicios de urgencias sin que a continuación sean dirigidos a un servicio de alergia”. Por ello se recomienda a las personas que han tenido una reacción tras una picadura de himenóptero, que acudan a un alergólogo para que éste les realice las pruebas pertinentes y, en los casos que esté indicado, se les trate con la vacuna específica para el veneno causante de su alergia.
El tratamiento de la alergia al veneno de himenópteros tiene una triple vertiente: en primer lugar preventivo, informando a los pacientes que han sufrido una reacción de las medidas ambientales dirigidas a evitar ser picado de nuevo; en segundo lugar, un tratamiento sintomático que combata la reacción y, por último, iniciar la vacunación con el veneno causante de la alergia en los casos en que esté indicado. Según dice la doctora Vega , “la inmunoterapia es el único tratamiento que combate la causa, produciendo una curación en el 95-98% de los pacientes. Pocas enfermedades alérgicas poseen un porcentaje tan alto de curación como la producida por el veneno de himenópteros. Habitualmente se indica en alérgicos con reacciones graves y pruebas positivas, independientemente del tiempo transcurrido desde la última reacción”.