El Premio Sajarov denuncia la Cuba real
jueves 16 de diciembre de 2010, 02:26h
Gullermo Fariñas, galardonado con el Premio Sajarov por el Parlamento Europeo, no ha podido asistir a la gala de entrega porque el régimen de La Habana se lo ha prohibido. Hay que decir que el premio en cuestión se concede, en honor al disidente soviético del mismo nombre, a todas aquellas personas que se distinguen por su defensa de los derechos humanos. Es el caso de Guillermo Fariñas, cuya huelga de hambre en demanda de una apertura democrática en Cuba casi le cuesta la vida. Orlando Zapata no tuvo tanta suerte, y murió sin poder ver la democracia en su tierra.
Pero no fue necesaria su presencia para que el nítido testimonio de la disidencia cubana se oyera con fuerza en Europa. A través de una grabación, Fariñas pide que el Viejo Continente no caiga en la tentación de atisbar cambio alguno en la dictadura más cerrada y longeva de Iberoamérica. Por más que se empeñe Trinidad Jiménez en lavar la cara del régimen castrista, voces autorizadas como la de Guillermo Fariñas ponen las cosas en su sitio y muestran al mundo que nada se mueve en Cuba -en realidad, el propio régimen se retrata prohibiendo la presencia de Fariñas. Soltarán algunos presos, a título estrictamente cosmético, pero la dictadura castrista no tiene la más mínima intención de llevar a cabo reformas democráticas en la Isla. La ausencia de Guillermo Fariñas ayer es una buena prueba de ello.