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Actriz

Kira Miró: "Todavía me intimida el contacto directo con el público"

lunes 14 de febrero de 2011, 21:10h
Su voz dulce, su acento canario y su timidez contrastan con la vitalidad y el desparpajo que derrocha sobre el escenario en Fuga, su debut teatral. En la obra, una frenética y disparatada comedia de timadores, Kira Miró da vida a una prostituta torpe, pero decidida.
¿Cómo definirías al personaje al que das vida?
Yo entro siendo una prostituta que parece muy segura de sí misma. El ex ministro la llama para cometer su última gran locura y ella llega allí a hacer su trabajo. Pero luego se desencadenan una serie de situaciones que ella no espera y su manera de abordarlas es un poco torpe, por eso, cuando lo intenta resolver, se le va todo de las manos. Cuando vemos a esta prostituta en facetas de su vida diaria, nada es lo que parece. No es tan segura de sí misma ni tan poco tan torpe. Me encantan esta seguridad y esta torpeza. Me parece muy divertido a la hora de interpretarlo.

¿Es eso lo que te enamoró del personaje?
Lo que me gusta de ella es la inocencia y el descaro a la hora de resolver las cosas. Siempre mete la pata, aunque ella cree que está haciéndolo bien. Reflexionando, me he dado cuenta de que igual me pasa eso también, que creo que estoy haciendo las cosas bien y al final acabo metiendo la pata. Pero son cosas que pasan.

¿Has encontrado alguna dificultad a la hora de encarnar a una prostituta?
No es la primera prostituta a la que doy vida (Risas). Para mí lo difícil ha sido entrar en un terreno que desconozco, que es el teatro. El trabajado en cine y en tele, pero nunca en el teatro. Se trata de trabajar para el de la última fila. Yo estoy acostumbrada a que me hagan un primer plano y me han enseñado que menos es más, cuanto menos muestres, mejor queda. Pero aquí, si no haces nada, el de la última fila no se entera, tienes que proyectar la voz, naturalizarlo, interiorizarlo está siendo lo más difícil siempre creo que estoy gritando y Amparo Larrañaga me dice que no me preocupe, que si no, no me oyen.

¿Te intimida el contacto directo con el público?
Sí, todavía me estoy adaptando a él. Es el público el que marca el ritmo. Tú tienes ensayada una cosa, pero de repente el público se ríe y tienes que echar el freno para que te escuchen en la siguiente frase. Esa ha sido la mayor dificultad que he encontrado.

¿Qué te ha aportado Amparo Larrañaga sobre el escenario?
Para mí Amparo ha sido un regalo. Yo llegué el primer día muy nerviosa y llena de inseguridades y Amparo siempre ha estado ahí para abrazarme, protegerme y dármelo todo. Me parece que es una de las actrices más generosas que hay. Estamos en el escenario y sólo con mirarnos nos pasan cosas. Eso es precioso.

¿Cómo es vuestra relación fuera de las tablas?
Nuestra relación en camerinos es fantástica y puedo aprender mucho de ella como persona y como actriz. Y si yo estoy ahora disfrutando el escenario ha sido porque ella ha estado muy pendiente de mí. Es muy buena compañera. Nosotras hemos logrado tener química como actrices y como personas, lo que es muy especial.

Tienes una película por estrenar. ¿Algún otro proyecto sobre la mesa?
Mi proyecto ahora es Fuga. Quiero aprender todo lo posible, disfrutar el escenario y que funciones.