La intendenta de Bibío acusada de fraude.
Los escándalos políticos desinflan la popularidad de Piñera
jueves 03 de marzo de 2011, 10:50h
Un escándalo desatado por el supuesto fraude de la intendenta de la región de Biobío, Jacqueline Van Rysselberghe, en los subsidios para los damnificados del terremoto del 27 de febrero de 2010, pone a temblar los cimientos del Gobierno de Sebastián Piñera, cuya popularidad se desinfla a medida de que el rechazo a su gestión aumenta.
El rechazo a la gestión del presidente chileno, Sebastián Piñera, ha crecido en el último mes hasta llegar a 49 por ciento, siete puntos por encima del índice de aprobación que en febrero apenas alcanzó el 42 por ciento, según una encuesta de la empresa Adimark publicada este miércoles.
Este es el peor registro que obtiene Piñera desde que asumió el poder hace casi un año. La desaprobación hacia su gestión mostró un ascenso de tres puntos en febrero, rechazo que pudiese estar vinculado al escándalo de los subsidios que involucró a la intendenta de la región de Biobío, Jacqueline Van Rysselberghe, señala Adimark.
Según el diario "La Tercera", a principios de febrero el Gobierno se vio salpicado por la polémica tras la salida a la luz de un controvertido vídeo en donde la autoridad regional reconocía "haber inventado una historia" para conseguir subsidios a un grupo de pobladores afectados por el sismo del 27-F, una situación que provocó las críticas de la oposición y tensó aún más las relaciones con el Palacio de la Moneda.
Esto ha hecho que el respaldo a Piñera haya aumentado apenas un punto en comparación con el indicador de enero. En cambio, la aprobación a su Gobierno cayó cuatro puntos y se ubicó en 40 por ciento, mientras que el rechazo ha sido igual que el del presidente: 49 por ciento.
Sin embargo el mandatario no fue el único afectado del sondeo de Adimark. Según el rotativo chileno el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, bajó sus niveles de aprobación en cinco puntos, cayendo del 64% que registraba en enero a un 59% en febrero. El secretario de Estado, que registra la mayor caída del gabinete, fue duramente criticado por la oposición su manejo en el caso de la intendenta Van Rysselberghe.