crónica política
Las dudas del 11-M, siete años después
viernes 11 de marzo de 2011, 20:15h
Pese a la presión mediática del PSOE, empeñado en que el atentado está juzgado y sentenciado, hay interrogantes sobre el 11-M que continúan sin resolverse. Todavía hoy, nadie ha sabido explicar quiénes fueron los autores intelectuales de ese acto terrorista, que sumió a España no solo en un estado de desolación sino que afectó de manera decisiva en las elecciones generales que se celebraron el domingo 14 de marzo de 2004. Pese a la sentencia judicial, víctimas de esos atentados insisten en reclamar respuestas que consideran todavía sin resolver.
Paradojas de la vida, este viernes comparecían ante los tribunales en calidad de testigos 24 policías, la mayoría agentes de los Tedax, los especialistas en desactivación de explosivos, en la causa abierta contra el ex responsable de los artificieros en el momento de los atentados del 11-M, el comisario Juan Jesús Sánchez Manzano por sus actuaciones durante el día de los hechos y posteriores.
Y es que a día de hoy, todavía no se sabe a ciencia cierta qué explosivos estallaron en esos trenes. Supuestas deficiencias en la cadena de custodia de los restos de los materiales que explosionaron en los cercanías de Renfe o la destrucción de lo que quedaba de éstos semanas después del atentado, sólo han servido para que las dudas de la opinión pública sigan vigentes en 2011.
Fuentes próximas a las víctimas de ese atentado recuerdan que hay hechos y preguntas que todavía no tienen contestación. Entre esos hechos, subrayan que la profanación del cadáver del agente del Grupo Especial de Operaciones de la Policía que falleció en el asalto del piso de Leganés, donde se encontraban los supuestos autores del 11-M, nunca ha sido resuelta. Tampoco se sabe nada de los huidos tras las primeras investigaciones policiales llevadas a cabo en los primeros días siguientes a la comisión de los atentados.
Entre las preguntas sin respuesta, se encuentran las relacionadas con los autores intelectuales del atentado. Nada se sabe. Esas mismas fuentes se preguntan cómo es posible que los servicios de inteligencia españoles o aliados, tanto occidentales como del norte de África, fueran incapaces de detectar los movimientos de unos supuestos “camellos” de hachís que, al final, cometieron el mayor atentado de la historia de España y la Unión Europea.
Pero la lucha antiterrorista ha deparado este viernes muy buenos resultados. Rubalcaba puede disfrutar en su domicilio, tras recibir el alta hospitalaria, de la desarticulación de la última cúpula de Eta, fruto de una operación del Cuerpo Nacional de Policía en colaboración con las Fuerzas de Seguridad francesas. La detención en la localidad gala de Willencourt, cercana a la frontera con Bélgica, del jefe del “aparato militar” de la banda, Alejandro Zobaran “Xarla”, y del responsable de logística, Mikel Oroz “Peru”, así como de dos miembros de Eta considerados enlaces con los comandos.
La estrategia de Eta, según fuentes antiterroristas consultadas por El Imparcial, ha quedado otra vez negro sobre blanco. Pese a su anuncio de tregua incondicional, los terroristas planificaban en el momento de la detención la nueva estrategia que deben seguir los “comandos”, justo después de la desarticulación esta semana del grupo criminal que planeó asesinar al lehendakari, Patxi López, en 2010.
En plano económico destaca este viernes la carta enviada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. En ella, jefe del Ejecutivo acepta los consejos de la canciller alemana, Ángela Merkel, para que el ajuste de los salarios se fije en función de la productividad. Fuentes populares consultadas por este periódico destacan que Zapatero ha vuelto a asumir una de sus principales tesis para salir de la crisis y subrayan que en la misiva califica la apertura de los sectores protegidos de “vital importancia”.