www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

EL IMPARCIAL entrevista a Santiago Cervera, candidato del PPN

"Imputación no es condena; hay que analizar cada caso en su contexto"

miércoles 13 de abril de 2011, 13:23h
¿Ha sido fácil arrancar de cero en Navarra?

No lo ha sido por razones organizativas y por un esfuerzo no menor que es buscar un hueco en la opinión pública. Teniendo en cuenta que no tenemos ningún diputado en el Parlamento Foral, habitualmente los medios de comunicación no nos prestan la atención que sí prestan a los que están allí todos los días. El deseo de cualquier político es que su voz se escuche y hemos tenido serias dificultades por el estatus en el que estamos. UPN, el partido que decidió la ruptura, se quedó con los bienes gananciales.

Durante 17 años, PP y UPN compartieron discurso. ¿Hay también proyectada una tarea de diferenciación?

La diferenciación se estableció desde el momento en que UPN decide romper con el Partido Popular y es una decisión que toman por un único motivo, que es pagar una deuda al Partido Socialista de Blanco y Zapatero. Y digo Blanco y Zapatero porque Zapatero es todavía secretario general del Partido Socialista y Pepe Blanco ha sido el muñidor de muchas de las cosas que han pasado en la política en Navarra en los últimos años. Blanco tiene una relación de afecto personal con Miguel Sanz que va mucho más allá de lo político. UPN cambia como partido cuando se desliga de nuestro proyecto, que es una posibilidad de participar en la política nacional y una referencia ideológica, y se convierte en un partido meramente utilitarista.

¿En qué se materializa ese utilitarismo?

En Navarra se han empezado a practicar políticas netamente socialistas en muchos ámbitos, especialmente el económico. UPN es un partido especulativo que está desarrollando la política del Partido Socialista. Y este es el hueco que tenemos nosotros.

Las encuestas, aún escasas en el caso navarro, muestran una victoria de UPN; el PP quedaría por detrás también de NaBai y PSN-PSOE.

No hay encuestas fiables, todos los análisis sociológicos que se intentan hacer concluyen en una apreciación: hay un panorama muy volátil. El centro-derecha se ha fragmentado y también el espectro nacionalista vasco. Otro dato que refleja esta circunstancia es que en las últimas elecciones forales, hace cuatro años, se presentaron siete partidos y cinco lograron representación en el Parlamento de Navarra; estas próximas, nos presentaremos al menos quince, más del doble.

¿Qué escenario maneja, entonces?

Pretendemos tener la mayor confianza posible de los ciudadanos y sabemos que no habrá ningún partido con mayoría absoluta. Aspiramos a un buen resultado. A partir de ese momento, queremos ser un partido decisivo de cara a futuras alianzas. El Partido Socialista nunca acaba por decirle a los electores si está o no en disposición de pactar con los nacionalistas, se escuda en unos determinados eufemismos como el de "queremos construir una mayoría de progreso", así que ese voto que piden puede acabar favoreciendo al nacionalismo. Esto ahora pasa también con UPN. Estos dos partidos están pidiendo un voto poco fiable y en cambio nosotros estamos diciendo que no queremos un Gobierno de Navarra que sea nacionalista o socialista. Por tanto, somos una referencia clara que otros no pueden representar.

Les queda el pacto con UPN.

Estamos dispuestos a pactar si se dan unas circunstancias, que son establecer un programa de trabajo que aporte soluciones a los problemas, que dé lugar a un Gobierno eficaz, no mediocre, y que haya una serie de compromisos por los que podamos ver reflejado nuestro programa electoral.

¿Ha salido Navarra de la crisis, como puede leerse ya?

De ninguna manera. Hay 45.300 parados, la mayor cifra que ha conocido Navarra desde que hay estadísticas. Es un auténtico drama. Segunda cifra que lo desmiente: el déficit público. Hay una insolvencia evidente. Un dato: el Gobierno de Navarra reconoció el año pasado que gastó 4.100 millones de euros y, de ellos, tuvo que pedir prestado el 11 por ciento, una barbaridad. Mientras no se reduzcan las cifras de desempleo y no se reconduzcan las finanzas públicas, no se podrá decir que Navarra ha salido de la crisis.

¿Y qué haría su partido para solventar esto?

El primer pilar es la austeridad, y hemos dicho cómo ejercerla, con un Gobierno con un máximo de nueve miembros incluyendo a su presidente; hemos dicho que hay que modificar el Estatuto de Navarra para incorporar en él el principio de déficit cero y hemos planteado reducciones significativas en muchas partidas. Segundo pilar, fiscalidad. Navarra tiene posibilidades fiscales que no está utilizando. Hablamos de reducción del Impuesto de Sociedades para pymes y micropymes al 20 por ciento y de que el IVA no se tiene que pagar por el criterio de devengo sino una vez cobrado. Una tercera pata de este trípode es favorecer las oportunidades económicas y el emprendimiento. Hemos planteado la creación de un fondo, que no recaería sobre el contribuyente, y hemos hablado de determinadas medidas de estímulo que desde luego no son subvenciones, porque en los últimos años se han dado subvenciones a troche y moche y han resultado absolutamente ineficaces.

¿Habrá defensores de Eta en los ayuntamientos?

Haremos todo lo posible para que eso no ocurra. Sería poner las instituciones al servicio del sistema de intimidación que supone el terrorismo. En Navarra ya se ha sufrido la actitud del Gobierno de Zapatero en esta cuestión, cuando permitió listas de ANV, y vamos a exigir al Gobierno que actúe con toda la capacidad que tiene a través de la Fiscalía, la Abogacía y las Fuerzas de Seguridad del Estado para determinar todo el conjunto probatorio que permita anular cualquier lista que tenga detrás el interés de Batasuna por estar presente en las elecciones.

PIE DE FOTOAdemás de economía y terrorismo, los españoles hablan de ustedes, los políticos, como problema.

Es un clima inadecuado. La mayor parte de nosotros desarrollamos nuestro trabajo de la mejor forma posible, pero también me doy cuenta de que hay políticos que juegan a manipular a la opinión pública, a creerse más listos que los demás y, en ese sentido, hay que recuperar una política más llana, más tranquila, más directa.

¿Qué dice de los imputados en las listas de los principales partidos?

Hay que saber discernir entre quién está imputado y quién está metido en una causa en la que se presume corrupción, porque la imputación depende simplemente de que un juez así lo establezca. Si estableciéramos el principio de que ningún imputado fuera en las listas, estaríamos diciendo que son los jueces los plenipotenciarios para autorizar la presencia de determinadas personas en las listas. La imputación no es ni un procesamiento ni una condena. Hay que analizar cada caso en su contexto y representar en estas listas la mejor capacidad de cumplir con una serie de valores que son integridad y honradez en todo caso.

Insiste en sus intervenciones en la necesidad de elecciones generales anticipadas.

Porque tenemos un Gobierno desfondado, que no cree en lo que hace, que ya no tiene proyecto para nuestro país y cada día que pasa con esta situación es un día que aumenta el paro, la incertidumbre y las amenazas de índole económica. Este país no se merece esto. A veces, lo personalizamos en Zapatero y es el momento de decir que, aparte del primer y máximo responsable, el resto de ministros andan cabizbajos, se les ve diariamente en el Congreso sin respuesta. Hay que reclamar un nuevo Gobierno que afronte una nueva etapa con las soluciones que no se están viendo.

¿La oposición ha hecho todo lo que debía?

Sí. Siempre se pueden hacer mejor las cosas, pero he sido testigo de un cúmulo histórico de intervenciones y propuestas, de un trabajo de alternativa reconocido por las soluciones que es capaz de aportar. Otra cosa es que la opinión pública lo conozca mejor o peor, pero puedo atestiguar que es así.

Usted es un político volcado en la blogosfera y las redes sociales. ¿Le molesta que otros políticos se sirvan de estas herramientas sólo en campaña?

Defiendo que cada uno haga lo que quiera, Internet es un mundo de libertad. Yo hago lo que a mí me gusta, pero no me hace mejor político estar en Twitter o trabajar en Internet, lo hago porque creo que me ayuda a hacer política y celebro estos sistemas de comunicación entre personas.

¿Las redes sociales son hoy un termómetro que no debe ignorar la política o percibe aún recelo?

Son imprescindibles para conocer el interés de los ciudadanos por los asuntos, la agenda social, que a veces es distinta a la política, para modificar decisiones, para moderarlas. Yo ya no sabría hacer las cosas de otra manera, mi interés por Internet y las redes sociales no es coyuntural.

¿Cuáles son las fuerzas y sensaciones a pocos días ya de la campaña?

Buenas sensaciones. Nos están demandando una nueva forma de hacer política, transparencia, apertura, que se elimine mucho colesterol de las arterias institucionales. Y no tengo ninguna duda de que representamos ese espíritu.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios