Repsol cuenta con que las actividades de exploración y producción (lo que se conoce como
upstream) que sostendrán el crecimiento del Grupo. Un crecimiento cada vez más diversificado geográficamente y de un valor anual acumulado de su producción de entre el 3 y el 4 por ciento entre 2011 y 2015, es decir, de más de 275 millones de barriles equivalentes de petróleo de promedio anual. En este periodo, las inversiones se destinarán en Perú, Venezuela, Bolivia, Brasil, y Argelia, si bien luego se iniciarán nuevos proyectos en Estados Unidos, Brasil, Sierra Leona, África Occidental y Marruecos.
El grupo ha obtenido unos beneficios netos de 4.693 en 2010, un incremento del 201 por ciento desde los 1.559 millones del ejercicio anterior. Ha triplicado, por tanto, los resultados en un año marcado por el aumento del precio del crudo, desde el entorno de los 70 dólares por barril Brent hasta rozar los 90. Un incremento del 29 por ciento. Y en un año en el que el euro comenzó cayendo frente al dólar, pero que al final del período se recuperó hasta volver al entorno de los 1,4 dólares con que comenzó 2010.
En el año 2010 la demanda se fortaleció en 1,5 millones de barriles día por los países emergentes, y con una oferta poco elástica, lo que llevó al aumento de los precios. Por otro lado, en el mercado hay un exceso de capacidad de refino, pero según ha apuntado Antonio Brufau, “Nuestra habilidad para entregar nuestros productos hasta el consumidor final. Siempre consigue el doble de margen integrado que nuestros competidores”.

El beneficio neto recurrente ha subido un 55 por ciento hasta los 2.360 millones de euros, mientras que el resultado de explotación subió un 135 por ciento. La diferencia entre el beneficio neto y el resultado recurrente se debe a la existencia de atípicos. Especialmente la operación de Brasil, que les reportó 2.333 millones de euros. Producen más y a precios más altos, lo que explica, además de la eficiencia en la gestión, los resultados.
Por lo que se refiere a YPF, sus resultados han crecido un 106 por ciento. Antonio Brufau ha destacado la “buena gestión” más el efecto de los precios han resultado en una mejora de más de 1.100 millones de euros. Gas Natural no tiene tanta sensibilidad a la evolución de los precios del entorno, lo que explica que el aumento de sus resultados no sea tan espectacular como otros apartados de las cuentas de Repsol.
Antonio Brufau ha señalado que sería fácil mejorar la cuenta de resultados sin más que haber reducido las inversiones, pero este contexto favorece las inversiones, y la empresa ha apostado por ellas. Ha señalado el caso de la alianza con Sinopec, para el desarrollo de los descubrimientos en Brasil. “Habíamos invertido 1.200 millones de dólares, y nuestros socios valoran la inversión en más de 10.000 millones de dólares”, lo que da una idea de la capacidad de creación de valor.
Estos resultados se producen en un contexto de gran importancia para Repsol YPF. Sacyr, la gran empresa de construcción y servicios, posee un 20 por ciento de la petrolera. Tiene una deuda acumulada muy elevada, y de la que tiene que pagar casi 5.000 millones (4.938) este año. Si no es capaz de hacerlo con sus márgenes, Sacyr se podría ver obligada a vender parte de su participación en la petrolera española. En una nota enviada a la CNMV, la compañía de Luis del Rivero señala que podría recurrir a la Bolsa, pero también a colocaciones privadas parciales o una colocación global”. Ahora bien, Sacyr no querría llegar a vender sus acciones, ya que quiere seguir en Repsol. Es razonable, ya que la multinacional española no sólo da grandes beneficios sino que es un ejemplo de buena gestión.
Brufau ha puesto como ejemplo de esa gestión que “hace tres años la refinería e Cartagena era la peor de Europa. Teníamos dos opciones: cerrarla o mejorarla. Y la vamos a convertir en la mejor refinería de Europa”.
Credit Suisse ofreció este jueves tres razones para confiar en Repsol. La primera es su cartera de exploración a la que otorga buenas oportunidades y que incluye Guayan y Angola. En segundo lugar, un portfolio de refino que mejorara su ratio y por último la mejora en el flujo de caja.
Antonio Brufau ha asegurado que el futuro de la compañía está asegurado. “De estar en dos o tres zonas hemos pasado a estar en el mundo”, ha señalado el presidente de la compañía. “Generamos los recursos suficientes para financiar nuestras inversiones de futuro”, añade, sin necesidad de recurrir a terceros, y por último “tenemos el mejor sistema de refino y de márketing”. Por todo ello, “esta casa tiene el futuro muy bien estructurado y muy bien definido”.
El turno de preguntas es un espacio para los habituales. Una accionista señaló su desconfianza sobre las inversiones de Repsol en varios países de Hispanoamérica. Es una mujer que intervino también en la junta de ACS este jueves y parece sentirse cómoda de junta en junta. Otro accionista forma parte de Survival, una ONG preocupada por un pueblo indígena en la región de Loreto al norte de Perú, donde tiene una explotación Repsol.
Felipe Izquierdo Téllez, otro accionista, comenzó felicitando a la compañía por los resultados. “A mí, el señor Brufau no me ha invitado ni a un café”, ha dicho, pese a lo cual ha mostrado todo su apoyo al presidente. Le ha comparado con Vicente del Bosque y a los consejeros con los futbolistas de la Selección Española de fútbol. Aún otro se ha mostrado orgulloso de que Repsol contribuya a los “brotes verdes” de los que ya nadie parece acordarse. Aquí ha habido hueco para ellos.