México y sus “jardines” de la muerte
viernes 15 de abril de 2011, 23:55h
Pese al ambiente de optimismo que reina en el Ejecutivo del presidente Felipe Calderón, en lo que se refiere a las expectativas de inversión extranjera para México en este ejercicio de 2011, lo cierto es que los 20.000 millones de dólares que se esperan que entren en el país no consuelan el ánimo ciudadano. En una semana llena de informes y buenos augurios para América Latina por parte del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, en donde la nación azteca sale muy favorecida, el hallazgo de más de un centenar de cadáveres en fosas clandestinas en el estado de Tamaulipas, resulta un triste recordatorio de una realidad que las favorables profecías económicas no pueden ocultar.
Los 126 cuerpos de Tamaulipas, sumados a los 23 encontrados este jueves en otra narcofosa en Monterrey, pone en evidencia que la violencia que vive México se le está escapando a Calderón de las manos. Las mejoras de la economía mexicana no puede desviar la atención hacia a la metástasis de un cáncer llamado narcotráfico. Tal pretensión sería como “tapar el sol con un dedo”, ya que en su suelo, se ha reemplazado la siembra de maíz por la plantación de cadáveres y esto puede llevar al traste los buenos deseos del FMI y el BM.
Ningún país puede desarrollarse sanamente bajo el contexto en que se encuentra México en la actualidad; debido a que los inversionistas,-los lícitos-, necesitan un marco de seguridad para poder llevar a cabo sus actividades y garantizar la rentabilidad de sus inversiones. Si cada día los cárteles de la droga matan a un promedio de 5 a 12 personas, y todas las semanas se descubre un “jardín” de cadáveres, difícilmente se podrá tener por sentado que llegaran esos 20.0000 millones de dólares que tanto espera el gobierno mexicano –y que tanto deseamos todos- para este 2011.