David George: Sergi Belbel and catalan theatre. Text, performance & identity. Tamesis Books. London, 2010. 230 páginas. £50 (=56,45 €)
La publicación de
Sergi Belbel and catalan theatre. Text, performance & identity, de David George, complementa la monografía de Sharon Feldman,
In the Eye of the Storm. Contemporary Theatre in Barcelona. Ambos estudian la creciente difusión y presencia internacional del teatro catalán actual. Mientras Feldman analiza los
Joglars,
La Fura dels Baus, Josep M. Benet i Jornet, Sergi Belbel, Lluïsa Cunillé, Carles Batlle y Josep Pere Peyró, el profesor George se ciñe al caso de Sergi Belbel. Precedido de una introducción, la actividad de Belbel es analizada desde cinco aspectos o puntos de vista: como dramaturgo; como director escénico; las adaptaciones cinematográficas de algunos textos suyos; la recepción crítica en España y otras ciudades europeas, así como su papel de director artístico en el Teatre Nacional de Catalunya.
Como dramaturgo, la trayectoria de Belbel ha ido derivando del planteamiento abstracto y minimalista de algunas primeras propuestas –
Tálamo, En compañía de abismo– a un progresivo y mayor grado de contextualización histórica y social. Otros elementos a mencionar: la profundización en unos personajes cada vez más complejos, como los de
Forasteros o
A la Toscana, y una serie de temas genuinos del autor, las relaciones afectivas de todo tipo o la preocupación y reflexión sobre la muerte y el tiempo, motivo central de
El tiempo de Planck. De hecho, la evolución del Belbel dramaturgo se ha producido paralelamente a la del director de escena con más de cuarenta producciones, que incluyen las basadas en algunos textos propios. Un director escénico que se inició en el minimalismo, perceptible en espectáculos sobre Beckett o Müller; y que ha centrado posteriormente su interés en autores canónicos de amplia difusión, como Calderón de la Barca, Shakespeare, Goldoni, Marivaux, Eduardo de Filippo, David Mamet o los catalanes Guimerà, Benet i Jornet y Jordi Galcerán, como muestra. En otro orden, tres de sus obras –
Caricias, Morir o no y
Forasteros– adaptadas a la gran pantalla por Ventura Pons, presentan una imagen singular de la Barcelona actual, mediante un tratamiento más estilizado de los diálogos que el ofrecido en los textos originales.
Paradójicamente, George señala que el
teatro de Belbel ha merecido un mayor reconocimiento en el resto de Europa que en nuestro país, especialmente en Barcelona, donde la crítica ha tendido a valorar preferentemente su trabajo como director en detrimento del de dramaturgo. El libro analiza, por último, los planes de Belbel como director artístico del Teatre Nacional de Catalunya: ofrecer lo más representativo de la dramaturgia catalana y universal de cara a consolidar un público mayoritario, sin desatender el apoyo a los proyectos de los más jóvenes creadores. De este modo, Belbel asume una de las líneas maestras de Domènec Reixach, su antecesor en el cargo. La obra de David George, en resumen, consigue lo que se propone: aproximar la personalidad del hombre de teatro catalán de mayor proyección internacional actual a un lector de tipo medio, especialmente atraído por el arte dramático.
Por Enric Gallén