situada en el centro de Japón
La planta nuclear de Hamaoka detiene todas sus operaciones por riesgo sísmico
sábado 14 de mayo de 2011, 09:35h
La central nuclear de Hamaoka, 200 kilómetros al sur de Tokio, cesó hoy totalmente sus operaciones en los dos reactores que mantenía operativos a petición del Gobierno, ya que se encuentra en una zona de alto riesgo sísmico. El operador de Hamaoka, Chubu Electric, detuvo las reacciones de fisión del reactor 5 a primeras horas de la mañana de este sábado al insertar las llamadas barras de control en el núcleo, que detienen el proceso de generación de energía. Ayer la compañía paró con éxito la unidad 4, el primero de los únicos dos reactores que permanecían operativos en esta planta de la provincia de Shizuoka, situada en un punto de confluencia de placas tectónicas y con un alto riesgo de que se produzca un terremoto de hasta 8 grados en los próximos 30 años.
La actividad en la central nuclear de Hamaoka, situada en el centro de Japón, ha quedado este sábado completamente cerrada, después de que el Gobierno nipón así lo requiriese por la ubicación de la planta en una zona donde convergen varias placas sísmicas, según ha confirmado la empresa gestora de las instalaciones, la Compañía Eléctrica de Chubu.
La empresa confía en reanudar la actividad de la planta, localizada en Omaezaki, en la prefectura de Shizuoka, una vez haya reforzado las medidas de seguridad, pero las autoridades ya han advertido de que su reapertura podría llevar tiempo. El gobernador Heita Kawakatsu ha cifrado en dos o tres años el tiempo aproximado que durará la suspensión.
La Compañía Eléctrica de Chubu había cerrado progresivamente los distintos reactores de la central, hasta cesar la generación eléctrica del último que quedaba activo, el número cinco, a las 10.15 (hora local) de este sábado, informa la agencia de noticias oficial Kiodo. La empresa detuvo completamente la fisión a primera hora de la tarde, después de introducir en el reactor 205 barras de control, que controlan las reacciones.
La compañía aceptó el cierre de la planta, con una capacidad de hasta 1,38 millones de kilovatios, después de que el primer ministro japonés, Naoto Kan, le pidiera la semana pasada que clausurase las instalaciones. La empresa estima que perderá 2.500 millones de euros en ingresos en el año fiscal que va de marzo de 2011 hasta el mismo mes de 2012 si toda la demanda energética tiene que ser satisfecha a través de plantas térmicas de gas, y ya ha solicitado ayudas públicas.