Tras días de extensos debates, este martes el Senado colombiano aprobó por mayoría absoluta la "Ley de víctimas", con la cual se espera reparar a más de las 3,5 millones de víctimas de la guerrilla, independientemente de que bando sea el victimario. La normativa, que reconoce formalmente la existencia de un conflicto interno armado, no concede el estatus de beligerancia a los rebeldes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), al Ejército de Liberación Nacional (ELN), ni a ningún grupo armado ilegal.

El Senado colombiano aprobó este martes, en último debate, una ley de reparación de víctimas y restitución de tierras a afectados por el conflicto interno, presentada por el Gobierno del
presidente Juan Manuel Santos.La iniciativa reconoce el
conflicto armado interno, pero no concede el estatus de beligerancia a las
guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), al Ejército de Liberación Nacional (ELN), ni a ningún grupo armado ilegal.El siguiente paso para que esta iniciativa se convierta en ley es que vaya a conciliación en las comisiones de Senado y Cámara de Representantes, es decir, que se zanjen diferencias entre ambas células legislativas, y de donde saldrá para que la firme Santos.
La votación fue mayoritaria ya que el primer bloque de artículos obtuvo
64 votos a favor y cero en contra, y el segundo fue de 60 a favor y ninguno negativo. Según los ponentes de la iniciativa, los legisladores Roy Barreras y Juan Fernando Cristo, la ley reparará a unos cuatro millones de personas en un término de 10 años.
La reparación de las víctimas de la violencia se hará a partir del año 1985 y la restitución de tierras desde 1991, y tendrá vigencia por 10 años que empezará a contarse cuando reciba la sanción presidencial.
La iniciativa, de origen Liberal, pretende reparar en parte pérdidas materiales y morales, derivadas del conflicto armado, punto que originó una polémica por cuanto
el ahora ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010) nunca quiso reconocer su existencia, lo que sí hizo el actual jefe del Estado.
Se calcula que en
Colombia hay entre 3,5 y 4 millones de víctimas, cifra que incluye a todos los desplazados por el conflicto interno. Cálculos oficiales indican que desde 1980 a julio de 2010 fueron abandonadas o despojadas unas 6,6 millones de hectáreas de tierras, las que pasaron a manos de grupos armados que se valieron de testaferros para detentar su propiedad.
En la ley, el Estado colombiano se compromete a
crear e impulsar medidas de reparación simbólica, como el de elegir un Día Nacional de las Víctimas y originar programas de derechos humanos y de memoria histórica, al igual que un museo.
Santos dijo recientemente que esta ley "es una oportunidad para olvidar el odio, sanar las heridas y mirar hacia adelante". "Reparar a las víctimas y restituirle a los campesinos, es olvidar el odio y el mal y unirnos como sociedad para cosechar y lograr un mejor futuro", señaló Santos el pasado viernes en un encuentro con miembros de juntas de acción comunal de todo el país.
Tras la aprobación de la ley, el senador Cristo señaló que ésta se convierte en el punto de partida para lograr el propósito nacional de la reconciliación y admitió q
ue es audaz y susceptible de críticas.Por su lado, Barreras consideró que el Congreso hizo un esfuerzo por construir una ley ambiciosa, generosa, justa, reparativa, seria, viable, que no sea populista. Entre tanto, el ministro del Interior y de Justicia, Germán Vargas Lleras, señaló que "a partir de esta nueva ley las víctimas vivirán una nueva etapa".
Mientras tanto, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Juan Camilo Restrepo, indicó que ahora el Estado "podrá avanzar con pasos firmes en la cancelación de una deuda que la sociedad mantenía con las víctimas y los despojados de la tierra". Agregó que el
Congreso le respondió bien "a la historia, al derecho internacional y al derecho interno, que hace tiempo reclamaba esta ley".