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final de champions

Barça y Manchester se enfrentan por el trono del fútbol europeo y mundial

sábado 28 de mayo de 2011, 16:30h
El renovado estadio de Wembley acoge esta noche (20:45/La1) el partido más importante de la temporada y, por extensión, de los últimos años. Barcelona y Manchester United, absolutos dominadores en sus respectivos campeonatos nacionales, competirán por alcanzar el papel hegemónico en el balompié, ya que en los últimos años se han repartido la Copa de Europa y se han convertido en fijos en las semifinales de dicho torneo. Duelo de estilos, de entrenadores y de superestrellas.
Al comienzo de la temporada 2010-2011, tanto Manchester United como F.C.Barcelona arrancaron su andadura asumiendo con naturalidad su papel de favorito para llegar a la final de esta noche. A pesar del crecimiento vivido por rivales domésticos –Real Madrid, Arsenal o Chelsea- ambos equipos mantuvieron su idea de trabajo y estilo. Con dos filosofías contrapuestas pero muy trabajadas, los pupilos de Alex Ferguson y de Pep Guardiola desbancaron a sus competidores nacionales y escalaron peldaños hasta llegar a la final de esta noche. El camino recorrido no ha resultado sencillo, pero la firmeza en la convicción de ambas escuadras hacía presagiar que ambos se encontrarían en Wembley.

La relación de Barça y United con la élite del fútbol ha adquirido un carácter de cotidianeidad inalcanzable para otras históricas instituciones. Los equipos que hoy se enfrentan por el máximo entorchado mundial en la categoría de clubes, se han instalado en la cima del balompié por méritos propios y a través de caminos similares.

La receta por la que catalanes e ingleses han jugado las últimas cinco semifinales de la Champions League y han conseguido las últimas tres Ligas se constituye de un combinado de factores: preponderancia del grupo sobre las individualidades, solidaridad de esfuerzos, continuidad de un bloque de futbolistas a los largo de los años, excelente preparación física y complementariedad de los integrantes de la plantilla sobre el césped. Tanto Ferguson como Guardiola han conseguido que sus jugadores actúen como un todo, en diferentes estilos y sobre concepciones del juego diversas, pero bajo el mismo carácter de unidad.

El duelo de estrellas sobre el campo representa uno de los grandes atractivos de este partido. Valdés -portero menos batido en las últimas tres Ligas- en una portería y Van der Sar –este será su último partido tras una histórica trayectoria- en la otra. En defensa, el Barça se estructurará con Piqué, Puyol y Álves, tres apoyos fundamentales del equipo, que encuentran sus clones en la zaga del Manchester con Ferdinand, Vidic y Evra. En la delantera, Guardiola acudirá a la magia de Leo Messi, acompañado de Villa y, presumiblemente, Pedro. Ferguson contará con Rooney y lanzará a Giggs y Valencia por las bandas –con el añadido del sorprendente Chicharito-.

Sin embargo, el partido y el título se disputará en el mediocampo. La gran batalla de esta guerra se desarrollará por el control de la zona central del campo. Allí, el equipo español dispone de los mejores jugadores del mundo en su puesto: Xavi, Iniesta y Busquets. Pero el Manchester, que no ha dado pistas sobre su disposición inicial, podría poner en liza a gladiadores como Carrick, Scholes, Anderson o Park Ji Sung. Es decir, todoterrenos que tratarán de imponer su físico frente a artistas que tratarán de imponer su cerebro.

En la final de Roma 2009, los artistas blaugrana impusieron su cerebro y el Barça se llevó el trofeo. Tras un arranque portentoso de los llegadores del United, Xavi tomó el balón y el partido se oscureció para los ingleses. La lección de fútbol que propinó el combinado de Guardiola -que opta a su décimo título- quedará en el recuerdo del aficionado al fútbol, y también ha quedado grabado a fuego en la memoria de sir Alex Ferguson. El entrenador escocés -verdadero ingeniero del Manchester triunfador de los años 90 y 2000- ha buscado la forma de entorpecer el juego blaugrana. Podría apostar por dejar a Rooney solo arriba para colocar cinco perros de presa en el centro del campo. Sin embargo, cuando enfrente juega Leo Messi -que todavía no ha marcado en Inglaterra-, los esquemas tácticos pierden relevancia. La guerra de guerrillas que propone el Manchester ha de ser ejecutada a la perfección para que los blaugrana no anoten esta noche.

Todo un duelo de maestros sobre el césped y en los banquillos. Dos escuadras inolvidables que luchan por la hegemonía en este deporte. Un entrenador veterano e icono del balompié británico frente a la irrupción más potente en los últimos años, creador de un estilo inconfundible por su belleza. Wembley, el estadio que acogió el primer entorchado europeo blaugrana, se convierte en el escenario perfecto del mejor partido de fútbol imaginable. Noche de gala para los aficionados de todo el mundo.
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