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Directora del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro

Natalia Menéndez: “La creación no sufre crisis”

viernes 01 de julio de 2011, 16:18h
Este viernes comienza la 34ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Hasta el 24 de julio, se ofrecen cerca de sesenta espectáculos en esta cita imprescindible para los amantes de la escena. Su directora, Natalia Menéndez, explica a los lectores de El Imparcial las claves y principales novedades de esta gran fiesta del teatro
El Festival de este año lleva como lema: “Pasión Barroca”. ¿Qué aporta esta “Pasión Barroca” a una sociedad en crisis como la actual?

Natalia Menéndez: “Pasión Barroca” aporta una mirada contemporánea e innovadora sobre la esencia de los temas barrocos. La creación no sufre crisis, no tiene crisis, está en auge y se cotiza al alza. Y, por tanto, hemos recibido el doble de proyectos que el año pasado. El propio barroco fue una época de crisis que, sin embargo, no limitó la creatividad. Ese es un motivo de esperanza y creo que es una de las razones por las que el barroco interesa. Se percibe, incluso, en series ambientadas en esta época y que funcionan muy bien. Entonces, bueno, creo que los jóvenes también están ofreciendo una mirada nueva sobre el barroco y quieren hablar sobre temas vivos, como la injusticia o el abuso de poder, a través de él. Un ejemplo sería La Escuela de la Desobediencia, de Paco Bezerra, un autor joven, Premio Nacional de Literatura Dramática, que ha desarrollado esta obra de teatro que antes no existía, sobre un ensayo de un autor francés del siglo XVI, Michel Millot, y que habla sobre el sexo de las mujeres. Quiero decir que, sin duda, la autoría joven, contemporánea, está mirando al barroco y está buscando textos que nos hablan de hoy.

¿Encontraremos muchas singularidades en el Festival de este año?

N. M.: Sí, singularidades hay en cada una de las propuestas. Pero, concretando, hacemos un pequeño homenaje al mundo del clown. Viene Nola Rae, que es una de las payasas más importantes del mundo, es de Reino Unido. Pepa Plana, que es una discípula suya catalana, hace aquí sus últimas funciones en solitario, puesto que la acaba de contratar el Circo del Sol y se la llevan ya por esos mundos. Tenemos la compañía portuguesa de Chapitó, con La Tempestad, magnífica, magnífica. También viene por primera vez la Compañía Nacional China, con uno de los directores más innovadores de ese país, Meng Jinghui, ofreciendo una mirada singular sobre El Quijote. Los tres mitos del barroco están este año en el Festival: El Quijote, Don Juan y La Celestina. Ja, ja, ja… ¡los tres cohabitando en esta 34ª edición! Tenemos, igualmente, compañías iberoamericanas, por ejemplo en el proyecto Las huellas de la Barraca, ofrecido por la Acción Cultural Española. Nos aporta tres espectáculos que serán gratuitos y al aire libre, queremos que las propuestas en la calle conserven un marchamo de calidad. Cada mirada, tanto de Iberoamérica, como de Europa o Asia, aporta su propia singularidad. Estoy muy ilusionada, me apetece mucho ver el desarrollo de esta 34ª edición para la que hemos trabajado todo un equipo de personas que están muy comprometidas con el Festival, deseando que el público disfrute de lo lindo. Los espacios de Almagro son muy bellos e influyen en los espectáculos. Yo creo que los benefician y realzan.

A propósito de novedades, se está hablando mucho de una “feminización” de los grandes festivales. ¿Es cierto? ¿En qué contribuye?

N. M.: Yo hablo más de las personas que de los géneros, pero es verdad que hay una mayor visibilidad de mujeres dirigiendo festivales o teatros. Esto era necesario, aunque respecto al Festival, creo que la mirada está puesta en la calidad. Es decir, que hay directoras, hay, evidentemente, grandes actrices, y, bueno, creadoras de adaptaciones y de versiones. Pero ya digo, la mirada la hacen también los hombres con respecto a las mujeres. Por ejemplo, el Brujo, que estrena Las mujeres de Shakespeare.

Más novedades: este año se crea Almagro Off

N. M.: Sí, se trata de dar a conocer la voz de los jóvenes con respecto a la mirada que puedan tener del barroco. No se limita a ofrecer las obras tal y como fueron escritas, sino también mediante adaptaciones, versiones, o partiendo de ideas ¿no?, sobre personajes o sobre conceptos del barroco. Yo creo que ha sido un proyecto que ha cobrado muchísima fuerza porque para este certamen se han presentado sesenta y dos proyectos de doce países distintos, con lo cual no solo Almagro Off se ha dado a conocer, sino también el propio Festival. Y esto ha sido muy importante. Nombré un Comité de selección formado por Laila Ripoll, Yolanda Pallín, Carmen Losa, Itziar Pascual y Ana Zamora. Y eligieron diez proyectos: cinco nacionales y cinco internacionales, que se exhiben en el Teatro de La Veleta, y el premio consiste en cerrar el Patio de Fúcares los días 21, 22 y 23 de julio. Cierran uno de los espacios más emblemáticos, porque pensé que para un director o directora de escena lo más importante es que vean tu trabajo.


Hay otra apuesta personal suya, la creación de la Fundación del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. ¿Qué expectativas tiene puestas en esta Fundación?

N. M.: La idea es hacer que la Fundación esté trabajando a lo largo de todo el año para que el Festival de Almagro, además de suceder en julio, pueda realizar actividades a lo largo de todo el año. De manera nacional e internacional. Es un trabajo, ya digo, no a corto plazo, sino a medio y largo plazo. La Fundación será también una entidad jurídica que proporcione una base sólida y, al tiempo, ágil para la captación de nuevos patrocinios, puesto que procura beneficios fiscales, distintos a los que hasta ahora se obtenían. Además, creo que se puede intentar conseguir subvenciones de otro tipo a medio o largo recorrido.


En otro orden de cosas, el undécimo Premio Corral de Comedias se concede este año a la gran actriz Nuria Espert, toda una institución en sí misma…

N. M: Creo que Nuria Espert es una gran mujer de teatro, no solo es actriz, sino que es directora escénica y gestora cultural. Además, cada vez que se suma a un proyecto o impulsa una idea, aporta siempre algo novedoso. Ha innovado muchísimo y ha abierto muchísimos caminos nacionales e internacionales. En concreto, participa en el Festival con La violación de Lucrecia, su último espectáculo inspirado en Shakespeare, con el que ella está absolutamente comprometida y que me parece una maravilla, un monólogo fabulosamente interpretado.

En su caso, ¿cómo le ha afectado la dirección del Festival de Almagro a sus otras actividades teatrales, como directora de escena o como actriz?

N. M.: Bueno, yo he querido tener un compromiso prácticamente absoluto con el Festival y dije que en las dos primeras ediciones yo no iba a dirigir. Y tampoco he interpretado. Porque me parecía que tenía que aprender mucho y dedicarle mucho espacio al Festival. Mi compromiso era muy claro. He aprendido mucho, mucho, con respecto a la gestión pública, que para mí está siendo muy enriquecedora, pues he conocido un lenguaje, el de la política cultural que es muy sorprendente.