Durante los últimos dos años, la toma de decisiones de inversión ha sido doblemente complicada, debido a las grandes divergencias que hemos tenido entre los mercados de EEUU y Europa. Mientras los primeros han visto unas subidas verticales de más de un 100%, aquí, hemos tenido un difícil lateral, provocado por la gran ponderación que tiene el maltrecho sector bancario en los índices europeos. No obstante, esto ha sido el caldo de cultivo necesario, para que se este formando una de las pautas potencialmente más rentables de los últimos años.
Hemos adjuntado dos gráficas para coger como referencia el final de la última tendencia alcista y demostrar así la semejanza con la situación actual para intentar explicarlo. En enero de 2008, previo al comienzo de las bruscas caídas, el estudio de las gráficas y todas las noticias de aquel momento, adelantaban que había que empezar a buscar cortos (operaciones bajistas). En aquel momento, la confirmación de que EEUU iba a entrar en recesión 7 años después y el fraude de Jéromé Kérviél, con fuertes posiciones al descubierto sin contrapartida, lo cual supuso unas perdidas de 4,900 millones a Société Generale, provocaron ventas masivas de las manos fuertes hasta que el SP perforó la parte baja del canal, esto causó que se cruzaran innumerables ordenes de venta puestas en esos niveles tan cruciales, desatando un pánico vendedor que depreció los índices mundiales en más de un 50%. Aquel fue el escenario más rentable para un inversor bajista de los últimos años y existen muchas posibilidades de que esto mismo vuelva a suceder si se rompe la línea de soporte creciente del canal. Esto podría traer consigo varios años de caídas continuadas en todos los índices, principalmente en el sector financiero y telecomunicaciones.
Si nos leemos un periódico y analizamos aquella época, hay muchos argumentos que apoyan esta teoría. Mirando a Europa, en cualquier momento, Portugal o Irlanda puede coger el testigo de Grecia, después la refinanciación-quita de sus obligaciones, con lo que seguiremos teniendo el problema de la deuda periférica muy presente, sin olvidar la inestabilidad que genera el posible contagio a Italia, España o Bélgica. Veremos qué repercusión tiene el resultado de los tests de stress a todos los bancos europeos. Asistiremos a nuevas medidas de ajuste del sector público y privado para reducir el endeudamiento, lo que, junto con la subida de tipos del BCE, afectarán al crecimiento y traerán consigo nuevas huelgas y revueltas que sin duda generarán esa inestabilidad económica, política y social tan positiva para una estrategia de inversión bajista. En EEUU, una vez finalizado el QE2, por medio del cual, la FED ha inyectado 6.000 millones de dólares diarios al mercado, otra fecha clave es el 2 de agosto, ya que tienen que ponerse de acuerdo Demócratas y Republicanos para ampliar el límite de gasto, o de lo contrario muchas deudas se quedarán sin pagar y la repercusión sería impredecible, teniendo en cuenta que las agencias de calificación están recibiendo muchas presiones para revisar el rating de la deuda de EEUU. Esto provocaría una situación de inestabilidad sin precedentes para la renta variable mundial, ya que generaría mucha desconfianza de los inversores internacionales en la solvencia norteamericana, que es lo que les sigue permitiendo financiarse al 3%. Además, China sigue enfriando su economía subiendo tipos y las exigencias a los bancos para poder prestar dinero. Y los países árabes, que ahora parecen tranquilos, siempre representan una amenaza, y a la vez una oportunidad, para convulsionar el mercado.
Ahora más que nunca es imprescindible tener una vigilancia permanente de los mercados, y más teniendo en cuenta que estamos muy cerca de resistencias importantes tras las últimas fuertes subidas. Por esto recomendamos a todo inversor alcista que ajuste bien sus stops o esté fuera de mercado, ya que el potencial beneficio que pueda conseguir, si el mercado sigue subiendo, no compensaría el riesgo asumido, si se precipitan los acontecimientos anteriormente señalados.
Por otra parte, para un inversor más cualificado, consideramos muy interesante ir abriendo pequeñas posiciones cortas para intentar coger este posible movimiento desde el origen. Por eso es importante seguir muy atentos a las noticias que puedan mover al mercado y estar preparados para ampliar fuertemente la exposición bajista, si se produce la ruptura definitiva del nivel de soporte clave ya comentado, 1.260 del SP. La confirmación de este escenario puede tener repercusiones muy negativas para la renta variable, y, a la vez, ser muy beneficioso para estas estrategias, pues supondría el inicio de una nueva tendencia bajista, con bruscas caídas verticales de todos los índices. No obstante si en los próximos días asistimos a la superación de máximos previos, esto es, 1.360 del SP, se dilataría en el tiempo el escenario propuesto, debido a que los institucionales tendría que soltar todavía más papel y ampliaría este tremendo efecto de distribución, previo a toda gran caída.

