www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

RESEÑA

Léo Malet: Ratas de Montsouris

domingo 28 de agosto de 2011, 04:18h
Léo Malet: Ratas de Montsouris. Traducción de Luisa Feliu. Libros del Asteroide. Barcelona, 2011. 216 páginas. 16,95 €
El escritor francés Léo Malet brinda en Ratas de Montsouris a su detective Nestor Burma la oportunidad de resolver un misterioso caso acontecido en el parisino distrito de Montsouris, cuna de la bohemia y burguesía venida a menos. Un sangriento asesinato y una enigmática pelirroja conducen al detective Burma hasta una banda de atracadores que opera en la zona, conocida como “Los Ratas de Montsouris”, directamente relacionada con un suculento botín que lleva años oculto.

La novela se enmarca en la colección “Les Noveaux Mystères de Paris”, publicada por Léo Malet entre los años 1954 y 1959 y protagonizada por el cínico e irreverente detective Nestor Burma. La serie pretendía emular la obra que Eugène Sue escribiera con éxito tiempo atrás -Les Mystères de Paris (1842-1843)-, publicada por entregas en la prensa francesa de la época, y en la que la ciudad de París y sus distritos y ambientes tenían un destacado papel. La intención inicial de Malet era dedicar una novela a cada uno de los veinte distritos de París, aunque finalmente solo vieron la luz dieciocho volúmenes. Ratas de Montsouris apareció por primera vez en 1955, pero no había sido publicada en España hasta ahora.

Léo Malet es considerado uno de los maestros y padres del género negro y fue, además de un prolífico novelista, una figura muy ligada a los grupos de artistas surrealistas de los años treinta, encabezados por André Breton, de quien era íntimo amigo. En Ratas de Montsouris encontramos algunos simpáticos guiños hacia esta vanguardia que fascinó a Malet: en su periplo parisino para resolver el misterio, el detective Burma se pone en contacto con variopintos personajes que recuerdan a aquellos que entendían el arte como un dictado del pensamiento ajeno a la razón. Así, la figura del crítico de arte y coleccionista Jakowski, amigo y confidente de Nestor Burma, ofrece a Malet la posibilidad de presentar a una suerte de divertido surrealista trasnochado que vive rodeado de objetos y obras de inspiración naíf.

Fumador de pipa, ácido, irónico y políticamente incorrecto casi siempre, el detective Nestor Burma ha protagonizado un buen número de las novelas de Malet. El personaje, que goza de gran popularidad en Francia, ha sido incluso adaptado a la televisión. En Ratas de Montsouris comprobamos cómo gran parte de sus afirmaciones y sentencias están empapadas de un humor negro que agiliza la novela y provoca irremediablemente la hilaridad. Léo Malet se dedicó, además de a la novela, a la poesía, y llegó incluso a publicar algunos volúmenes con sus versos. Sin embargo no duda en poner en boca de Burma afirmaciones que expresan no sin cierta amargura la consideración que se tenía de la misma: “La poesía es una gran cosa, pero no da de comer. Había que empezar a pensar en cosas serias.” Tras la lectura de la novela, sigue en el aire la cuestión de qué le resulta serio al procaz detective. Más allá del arte de fumar en su inseparable pipa, claro.

Por Lorena Valera Villalba


¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios