El CIO
viernes 04 de abril de 2008, 13:38h
El Comité Olímpico Internacional es un "club de señoritos bien". Un club elitista. Se ha dicho también que "es un club de gente exquisita que fue y ha dejado de ser". Con Juan Antonio Samaranch, el CIO se democratizó y dio el gran salto. El CIO hoy es un club notorio, muy notorio. Mueve todos los poderes: el político, el de la influencia y el del dinero. Ser miembro del CIO es algo así como ser "Grande del
Mundo" (el inolvidado y malogrado Carlos Ferrer Salat).
Digo que el CIO es fuerza política. Lo es. Y nunca he dejado de sostener que Bush (que sigue ignorando a ZP por el estúpido desdén de este señor a la bandera de los Estados Unidos) y el desvaído y ceniciento Alberto de Mónaco fueron los culpables de que el CIO no le diese a Madrid los Juegos Olímpicos de 2012.
Madrid, con Alberto Ruiz Gallardón a la cabeza, aspira de nuevo a ser se sede olímpica. Pero para ser sede olímpica, al margen de saberlo hacer todo muy bien en punto a estructuras, capacidad de organización y todas esas garambainas, hay que tener "fuerza política". Samaranch supo "seducir" al CIO, de lo contrario Barcelona no habría organizado los Juegos de l992. Los supo seducir ganándose el afecto y la simpatía de los "miembros notorios" para llegar donde impensablemente llegó: a la presidencia del CIO, y nada menos que en Moscú. Increíble: en Moscú y con los votos, además, del "bloque soviético". ¡Increíble, increíble! Formidable Samaranch. ¡Política, política y política! Esto es el CIO.
El otro día, un personaje de biografía, cultura y conducta asenderadas, el holandés Hein Verbruggen (lo sé: España no le enamora), comparó el Tíbet con el País Vasco, como habrán leído. Ahí queda esa barbaridad. ¿Ha respondido a eso, con carta, o de alguna otra manera, nuestro Comité Olímpico español, al señor Verbruggen? Creo que no. ¿Poner "verde" a este señor? No; eso nunca. La política es arte sutil, de técnicas carismáticas. Hay muchos modos de quejarse sin herir a quienes nos han herido, máxime si son "políticos" de sonajero y voz alta donde ejercen o se mueven o movilizan votos. ¿Otro Alberto monegasco el señor Verbruggen? Pudiera ser ,y por eso, por si pudiera ser, igual que los médicos dicen que hay que prevenir, también en política hay que prevenir, no nos vaya a pasar con Madrid 2016 lo mismo que con Madrid 2012. Más claro, agua del Ebro...para todos. ¿Hay alguien en nuestro COE para moverse en el CIO como lo hizo Samaranch? ¿No? Malo.