SUBASTA DE LETRAS A TRES Y SEIS MESES
El Tesoro coloca casi el máximo previsto en la subasta pero a tipos más altos
martes 27 de septiembre de 2011, 12:44h
El Tesoro Público ha logrado colocar 3.225 millones de euros en letras a tres y seis meses, casi el máximo previsto de 3.500 millones de euros, y con una demanda muy elevada. Sin embargo, al igual que en la última operación de este 'papel', los tipos fueron más altos, según datos del Banco de España. Concretamente, la emisión de letras a tres meses logró adjudicar 1.604,1 millones de euros, con una demanda de 3.969,1 millones de euros. El tipo marginal se situó en 1,749%, por encima del 1,388% de las subasta anterior.
El Tesoro público adjudicó este martes 3.225 millones de euros en letras a tres y seis meses y tuvo que subir el interés de ambas denominaciones por encima del aplicado en la anterior emisión de estas características, según los datos facilitados por el Banco de España.
En la subasta de hoy, el Tesoro ha adjudicado 1.604,13 millones de euros en letras a tres meses con un interés marginal del 1,749 %, por encima del 1,388 % anterior, y 1.621,07 millones de euros en letras a seis meses con una rentabilidad del 2,73 %, más alta que el 2,219 % precedente.
La demanda de las entidades ha sido de 10.380 millones de euros, de nuevo muy elevada respecto al objetivo de colocación, que oscilaba entre 2.500 y 3.500 millones de euros.
En la anterior subasta de letras a tres y seis meses, celebrada a finales de agosto, el Tesoro adjudicó 2.941 millones de euros con menores intereses, gracias a las compras de deuda italiana y española emprendidas por el Banco Central Europeo (BCE), que adquirió la semana pasada deuda pública por valor de 3.952 millones de euros.
El Tesoro español, que ha llegado a encadenar entre agosto y septiembre cuatro emisiones consecutivas de deuda con menores intereses, padecía hoy la incertidumbre sobre la crisis de la deuda soberana europea y los problemas de Grecia.
A comienzos de agosto, el BCE empezó a comprar deuda soberana europea, sobre todo española e italiana, lo que contribuía a relajar el riesgo país -que se mide con el diferencial entre el bono nacional a diez años y el alemán del mismo plazo- y a mitigar la desconfianza de los mercados respecto a las emisiones españolas. Sin embargo, los continuos aplazamientos del pago de un tramo del primer rescate a Grecia, unido a la persistente negativa de Alemania para abordar la creación de eurobonos -deuda soberana europea- y la lentitud del Gobierno heleno para poner en marcha las reformas que le exigen los supervisores internacionales restaban efectividad al apoyo del BCE.
De este modo y al igual que ocurrió la semana pasada con una emisión de letras a 12 y 18 meses, España se veía obligada hoy a subir el interés aplicado. Por el contrario, el sobrecoste que los inversores exigen por la compra de deuda española en vez de alemana, lo que se conoce como prima de riesgo, caía después de la subasta hasta 319 puntos básicos, desde los 332 de la apertura.