Sólo quedan 8.000 combatientes
Las FARC en declive tras la muerte de “Alfonso Cano”
viernes 18 de noviembre de 2011, 13:31h
La muerte del último máximo líder de las FARC, “Alfonso Cano”, podría suponer el declive definitivo de la guerrilla más antigua del mundo, que en los últimos años no ha podido levantar cabeza.
Un grupo de analistas colombianos coinciden de que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se encuentran en pleno proceso de declive. Las muertes de sus dos máximos líderes, Luis Edgar Devia Silva, (Raúl Reyes); y Guillermo León Sáenz Vargas, (Alfonso Cano), en 2008 y 2011, respectivamente a manos del Ejército, han supuesto un golpe decisivo contra la organización narcoterrorista, que se ve incapaz de retomar el vigor del pasado, sin más remedio que limitarse a operaciones de baja escala, luego de que las fuerzas militares probaran que pueden infiltrarse en su estructura.
En tres años la guerrilla ha perdido a cinco de sus siete altos mandos. Una situación que la ha obligado a aislarse y a recluirse en zonas montañosas o selváticas, en donde manejan una red de narcotráfico que les garantiza su financiación, según la inteligencia colombiana.
A pesar de que las FARC están lejos de ser desactivas, el analista Rafael Nieto sostiene que atraviesan “su peor momento”, tanto por la muerte de sus líderes como el descenso de leales de sus filas, pasando de tener 17.000 rebeldes a tan sólo 8.000.
"No van a cambiar la estrategia. Se van a mantener en la guerra de guerrillas, el uso de unidades pequeñas, operaciones avispa, golpear de sorpresa a las unidades militares, evitar las confrontaciones directas. Evidentemente no van a volver a unidades mayores atacando poblaciones", dijo Nieto en una entrevista a Reuters.
El declive de la organización insurgente quedó evidenciado en un sondeo de la encuestadora Gallup publicado el pasado lunes por el diario ‘El Tiempo”, que reveló que el 84% de los colombianos apuestan a que sus Fuerzas Armadas son capaces de derrotar a la guerrilla, demostrando su confianza en el Gobierno a cargo del presidente Juan Manuel Santos.
Si bien los cuerpos de seguridad centran sus esfuerzos en darle caza al sucesor de “ Alfonso Cano”, Rodrigo Londoño Echeverry, alias "Timochenko"; los expertos advierten de que quizá el uso de la fuerza no sea el camino más corto para desarticular al grupo narcoguerrillero, debido a que pese a los revés militares, este ha sabido sobrevivir y adaptarse a la pérdida de sus cabecillas.
"Están en el peor momento de representación, pero no en el peor momento de proyección ni de organización. Han venido sufriendo una pérdida muy alta en sus niveles directivos, pero no tiene por qué necesariamente reflejarse en sus estructuras", explicó a Reuters el analista Vicente Torrijos. "Para las FARC lo que hay es una continuidad con ajustes".
En este sentido el experto en temas de seguridad Alfredo Rangel estimó que con "Timochenko", la próxima estrategia seguida por las FARC, será dar continuidad los ataques con minas explosivas y a francotiradores a las Fuerzas Armadas, así como atentar contra a las infraestructuras de las petroleras asentadas en el país, a fin de “sacudirse” la derrota que supuso la muerte de “Alfonso Cano”.