Un Discurso de Navidad diferente
domingo 25 de diciembre de 2011, 02:07h
El Discurso de Navidad pronunciado ayer por Don Juan Carlos respondió con creces a la expectación creada. Consciente de que se escrutará con lupa, el Rey suele abordar cada año los asuntos más relevantes del momento, procurando no dejar nada en el tintero y priorizar en cuanto a tiempos y contenidos. Fiel a este esquema, la parte fundamental de su alocución ha versado sobre la crisis y sus consecuencias -no así sus causas-. Combinar en una misma frase “sinceridad y realismo” con “ilusión y optimismo” es una llamada al sentido común sumamente necesaria. Sentido común plasmado tanto en el contenido como en las formas: el hecho de que la única foto que se viese fuera la del monarca junto a Rajoy y Zapatero es un gesto nada baladí.
A propósito de ésto último, destaca la trascendencia en el plano gestual de la ausencia de retratos de la Familia Real, en consonancia con la claridad meridiana empleada por Don Juan Carlos a la hora de referirse a don Iñaki Urdangarín. Sin citarle explícitamente, el Rey ha dejado bien claro que todos somos iguales ante la ley, y que quien la vulnera ha de atenerse a lss consecuencias. “Ejemplaridad” ha sido un término recurrente, al igual que las alusiones al rechazo que deben producir determinados “comportamientos irregulares”. Puntualizar que “no hay que generalizar comportamientos individuales que dañen a instituciones o colectivos” es igualmente una forma muy atinada de aseverar que una manzana podrida no tiene porqué corromper al resto.
El modo de referirse a ETA ha ido acorde con la actual coyuntura: citada casi al final, y con la premisa de que ha de entregar sus armas, nuevamente la Corona hablaba sin ambages del terrorismo. El colofón ha sido para el presente -el propio Rey; la alusión a su buena salud quiere ser un testimonio de ello- y el futuro -aún futurible-, con el guiño al Príncipe de Asturias. Ha sido, en suma, un Discurso diferente para una realidad diferente que Don Juan Carlos ha mostrado conocer de primera mano.