Europa se aferra a su modelo anti-crisis
miércoles 25 de enero de 2012, 12:24h
La Eurozona y la Unión Europea han convocado a sus ministros de Economía y Finanzas para avanzar en el plan de consolidación fiscal y de reformas que logren sacar al continente, o al menos a la mayor parte de él, del abismo. Grecia es un caso perdido, y acaso lo fuera ya cuando empezó a dar señales de alarma, hace ya tres años. Portugal lucha penosamente por no seguir el mismo camino e Irlanda parece haber encauzado la situación. Italia y España son, no obstante, la máxima preocupación por tratarse de economías de otra naturaleza y dimensiones.
Europa no parece haber dado con un camino seguro para recobrar la normalidad. Francia ha renunciado al proyecto de una tasa sobre las transacciones financieras, que tiene que ver más con la batalla electoral presidencial que con los fondos públicos. Se busca una mayor integración fiscal, pero es difícil ver cómo se podrá realizar sin saltarse el proceso de control democrático. Pero el Ecofin, el órgano de los ministros de Economía de la eurozona, además de lograr un acuerdo que aumenta la transparencia en la regulación del mercado de derivados, ha logrado un importante acuerdo que va en este sentido. Los 27 han alcanzado un acuerdo para que los países de la eurozona tengan que enviar los “detalles esenciales” sobre sus cuentas a la Comisión Europea, que se convierte de este modo en un órgano que fiscalizará los presupuestos de las naciones del euro. El problema –otra vez, de filosofía política democrática- es que la Comisión no está adecuadamente fiscalizada por el Parlamento Europeo
El ministro que ha acudido a las reuniones de estos días ha sido Luis de Guindos, que de este modo cobra una relevancia que le ha faltado en los primeros días del Gobierno. De Guindos se ha aferrado al objetivo de déficit del 4,4 por ciento. Bruselas, por su parte, ha dejado claro que, al menos por el momento, no relaja esas exigencias. En definitiva, la UE se aferra al camino que ha elegido para revertir la crisis financiera y fiscal, aunque nada asegura, a estas alturas, que le vaya a conducir con éxito a sus propósitos.