Rusia debe recapacitar con Siria
miércoles 15 de febrero de 2012, 01:54h
La situación en Siria es cada vez más insostenible. Bashar al Assad sigue masacrando impunemente a la población civil, sin que nada ni nadie parezca capaz de detenerlo. La presión internacional no ha dado hasta ahora resultado alguno. Algo más pareció inquietar a Damasco la firme actitud de la Liga Arabe, que finalmente ha cambiado de actitud ante las atrocidades que se están cometiendo en el país. De hecho, ha sido la propia Liga Arabe la que ha solicitado a Naciones Unidas que se intervenga en la zona, aunque con el veto de Rusia y China dicha intervención es imposible.
Por si todo esto fuera poco, Al Qaeda intenta pescar en río revuelto anuncia que apoya a los insurgentes sirios, creando si cabe aún más tensión. Rusia sostiene a Bashar al Assad porque se resiste a perder a un valioso aliado en la región; no en vano, Siria hace frontera con Israel, el principal aliado de Estados Unidos en Oriente Medio. Ocurre que el análisis geopolítico ruso se puede volver en su contra, pues si acaba por triunfar la revolución, los vencedores no olvidarán que las atrocidades cometidas por al Assad fueron posibles gracias al respaldo de Moscú.
Si Rusia no quiere perder influencia en la zona, ni tampoco plegarse a Occidente a ojos vista de su propia opinión pública, que tutele un cambio tranquilo. A nadie interesa que se desestabilice una zona tan sensible, Rusia incluida. Eso por no hablar de la catástrofe humanitaria que se está produciendo y a la que tanto Rusia como China, Irán o Venezuela parecen insensibles.