La encuesta se realizó justo antes de la imputación judicial de Zapatero, pero coincidió con la derrrota aplastante en Andalucía, la última de un nefasto ciclo electoral para los socialistas.
El presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas dice que "nunca" ha mentido en sus sondeos y defiende que no recibe "ninguna" instrucción de Moncloa.