de 1,98 al 20,9 %
Entre 2008 y 2011, la morosidad del sector inmobiliario se ha multiplicado por diez, pasando de menos de un 2 por ciento al inicio de la crisis a casi un 21 por ciento en el cierre del pasado año. Las empresas constructoras e inmobiliarias han pasado de ser el principal eje de la economía española a constituir su mayor lastre.