"No pasa nada, esto es una tormenta de verano, está todo controlado. Marruecos colabora y, por tanto, aquí no hay ningún problema", aseguraron desde Presidencia.
La primera ministra Mette Frederiksen denuncia que el continente sufre una “guerra híbrida” con violaciones del espacio aéreo, sabotajes e incursiones de drones.