obra de JASON ALPER
Puede que nunca lleguemos a saber qué se esconde detrás de la misteriosa sonrisa de la Mona Lisa de Leonardo da Vinci. Lo que sí sabemos, gracias al artista Jason Alper, es cuál era su diseñador fetiche. Se trata, nada más y nada menos que de Louis Vuitton, la firma francesa por la que también lucían otras obras como la Libertad guiando al pueblo o El hijo del hombre, entre muchas otras.