EL VIGILANTE JUSTINO NO SE HA SALVADO DEL AQUELLARE TUITERO
El entrañable guardia de seguridad que trabaja de noche en una fábrica de maniquíes no se ha salvado de las clásicas sornas tuiteras. La similitud del argumento con el anuncio del año anterior y los parecidos razonables del vigilante Justino, ya corren por la red como la pólvora.