El abogado sostiene que ante la pena, el ingreso sería “de obligado cumplimiento”, especialmente cuando ya no tiene vínculos laborales o profesionales que lo “aten” a España.
El presidente del equipo gallego reconoce que se equivocó al fichar al delantero español en el verano de 2019 sabiendo que ya tenía una denuncia por una presunta agresión sexual.