"En estos momentos la Europa League es lo más importante", declaró, taxativo, Jose Mourinho. El técnico portugués verbalizó una evidencia en la previa de la ida de las semifinales del torneo que les enfrenta a la ilusión que rezuma el Celta de Vigo. En efecto, las opciones del Manchester United para cumplir el objetivo marcado a comienzos de temporada -alcanzar la clasificación para la próxima edición de la Liga de Campeones- pasan por ganar este torneo, ya que en la Premier League Liverpool y City le llevan la delantera y el margen de maniobra es escaso. Esta confesión explícita, y consabida, viene a confirmar el grado de intensidad con el que los británicos desembarcan en tierras gallegas y que el luso sigue jugando los partidos empezando desde la vigilia.
Este jueves se examinará la profundidad del proyecto de Eduardo Berizzo al frente de la entidad de Balaídos. La visita del United es el primer capítulo de la oportunidad soñada por la afición celtiña. Nunca su equipo había llegado a las semifinales de ningún campeonato europeo y lo hace evidenciando el punto álgido de una dinámica de años que este curso ha despuntado. Para sobrevivir y alzar, aún más, el prestigio de su obra, el Toto habrá de pelear en varios frentes, siendo el primordial neutralizar el magnetismo del pedigree del oponente y la altura de la cita. Lo primero pasa por analizar al rival -fuera de misticismos y desde un prisma estrictamente pragmático- y lo segundo, por parangonar otros obstáculos terribles que supo vencer el vestuario celeste -cuartos de final de Copa en 2016 ante el Atlético, cuartos de final coperos de 2017 ante el Real Madrid o la eliminatoria de dieciseisavos de este torneo, con viaje y remontada obligatoria a Ucrania y contra el favorito Shakthar Donetsk).
El coliseo vigués acoge un combate entre dos segundos de grupo (los españoles acompañaron a un Ajax triunfal, que es virtualmente finalista tras arrollar al Lyon) que han atravesado crisis, dudas y momentos de esplendor a lo largo del calendario. A estas alturas, ninguno de los dos conjuntos ha alcanzado a suturar los problemas colectivos que arrastra (consistencia en fase defensiva, el bloque local, y fluidez con la pelota, el sistema visitante) y este parámetro abre la eliminatoria a un equilibrio que podría saltar por los aires por un buen o mal día de cualquiera. La irregularidad global reviste de complicado pronóstico a un partido que viene condicionado por el fuelle y la salud de cada cual. Así lo ha atestiguado el ex entrenador del Real Madrid.
"Si estuvieran para disfrutar (de la experiencia, en estas semifinales) no hubieran perdido 0-3 contra el Bilbao, no hubiesen jugado con el segundo equipo y no hubiesen cambiado a Wass cuando iban perdiendo 0-2. No están para disfrutar, están para ganar. Desde que se han clasificado para la semifinal, han perdido tres partidos de Liga y en dos han jugado con el segundo equipo. El último partido que han jugado los titulares ha sido hace una semana contra el Sevilla", aclaró Mou. No falla en el diagnóstico el preparador luso. Berizzo dispone de toda la plantilla, con su plan A fresco. Iago Aspas, Guidetti, Wass, el Tucu Hernández, Pione Sisto y compañía llegan finos desde el prisma anatómico y con el hambre de asaltar el cielo. El Celta hace tiempo que no se juega nada en lo doméstico, mientras que el United pelea por la tercera o cuarta plaza con sus titulares. O lo que queda de ellos.
- Alineaciones probables:
Celta de Vigo: Sergio Álvarez; Jonny, Cabral, Fontás, Hugo Mallo; Radoja, Wass, Tucu Hernández; Aspas, Sisto y Guidetti.
Manchester United: Romero; Valencia, Bailly, Blind, Darmian; Carrick, Herrera, Pogba o Fellaini; Mkhitaryan, Martial o Mata y Rashford.