La aspiración del líder de Podemos son el "principal escollo".
La oferta de Pedro Sánchez a Unidas Podemos sigue en pie para que entre a formar parte del Gobierno, pero no en los términos que exige Pablo Iglesias.
Así se ha pronunciado el candidato socialista a la investidura en una entrevista en La Sexta en la que ha sido muy duro con el líder de la formación morada, de quien ha puesto en duda su "defensa" de la democracia española por su postura sobre Cataluña y por seguir hablando de "presos políticos".
Las "discrepancias" entre PSOE y Podemos no permiten "fraguar" un Gobierno de coalición como pide Iglesias, a quien pide que dé "un paso atrás" y acepte la oferta que le ha presentado. "No se dan las circunstancias para que forme parte del Gobierno", insiste.
"No quiero que nadie me imponga los nombres", ha dicho Sánchez al tiempo que ha reconocido que el "principal escollo" en las conversaciones con Podemos, que han versado principalmente sobre los cargos, es la entrada de Iglesias en el Gobierno como vicepresidente, un cargo que ha descartado que no aceptaporque "no se dan las circunstancias", pues necesita a alguien que, insiste, "no hable de presos políticos".
Un Gobierno con Iglesias dentro "no funcionaría porque estaría paralizado; eso él no lo comparte", ha dicho Sánchez, que veta Iglesias también porque no quiere tener a alguien en su Ejecutivo "que quiere vigilarme".
Según el jefe del Ejecutivo de funciones, necesita un vicepresidente que sea "leal" y que "defienda la democracia española". Además, ha criticado a Iglesias por no garantizar el comportamiento unánime de su partido en las negociaciones territoriales, como se ha puesto de manifiesto este jueves en La Rioja, donde su diputada ha impedido que acceda al Gobierno riojano la candidata socialista.
Este jueves, fuentes socialistas han desvelado que Sánchez ha informado al Comité Ejecutivo del PSOE que Iglesias ha pedido ser vicepresidente social y ocupar las carteras de Trabajo y Hacienda.
De cara a la investidura del 22 de julio, Sánchez defiende el Gobierno monocolor, lo que le va a llevar en los próximos días a retomar el contacto con Pablo Casado y Albert Rivera, a quienes llamará este fin de semana porque, según José Luis Ábalos, "no hay alternativa".