Pedro Sánchez preside este martes la primera reunión del Consejo de Ministros del nuevo Gobierno de coalición. En este primer encuentro, Sánchez ha comunicado a su gabinete que las reuniones ordinarias de Consejo de Ministros se programarán los martes y no los viernes "para anticipar y programar" los acontecimientos.
En una carta dirigida a los ministros, Sánchez ha emplazado a su nuevo gabinete a ser "proactivo, resuelto y ejecutivo" y ha trasladado a sus ministros la necesidad de incorporar métodos de organización que permitan "anticiparse" a los acontecimientos y responder a los problemas con "premura y eficacia".
El jefe del Ejecutivo se ha mostrado convencido de que los españoles quieren avanzar "en la concordia" tras episodios "demasiados frecuentes de crispación estéril", y un "largo periodo de choques y desencuentros".
En esa tesitura, Sánchez ha considerado que tras un tiempo de "tensión y estridencia" toca demostrar que la política "no es sinónimo de griterío o discordia". Y que existe una política "útil y provechosa", capaz de resolver los problemas de la gente y que ofrece "dialogar sobre las diferencias y acordar".
El segundo Consejo de Ministros más numeroso de la democracia ha sentado en la mesa a Sánchez y 22 titulares de distintas carteras, entre ellos cuatro vicepresidentes. En total, dieciocho socialistas y cinco de Podemos.