Cristiano Ronaldo ha ganado cinco veces el Balón de Oro (mejor jugador del año) y ha alzado en cuatro ocasiones la Bota de Oro (máximo goleador del año); guió a la selección de Portugal a la conquista de la Eurocopa 2016 y la Liga de Naciones 2019, los dos únicos títulos en la historia de la federación lusa; condujo, en rol protagonista, al Manchester United y al Real Madrid a la victoria en la Liga de Campeones en cinco oportunidades (una con los ingleses y cuatro con los españoles); y ha arrasado en las estadísticas anotadoras de la Premier League, LaLiga y la Serie A. Ha marcado 815 goles en los 1.121 partidos que lleva disputados en su carrera, es el jugador con más dianas anotadas en el ámbito de las selecciones nacionales (117 en 188 encuentros jugados) y ha repartido más de 225 asistencias a sus compañeros. Pues bien, no encuentra equipo.
El astro portugués -que ha dejado atrás en su país a leyendas como Eusébio o Luis Figo- ha comunicado a su actual club, el United, que no tiene intención de seguir con el contrato firmado. Ha compartido con los dirigentes de la entidad de Mánchester su decepción por la política de contrataciones que están llevando a cabo. Considera que es poco ambiciosa (se han marchado Paul Pogba o Edinson Cavani) en una liga en la que han aterrizado nombres como Erling Braut Haaland y Darwin Núñez, y en la que se han movido otros como Richarlison, Raheem Sterling o Gabriel Jesús. Hasta la fecha, los 'Red Devils' han gastado 72 millones de euros -la mayoría de ellos en el defensor Lisandro Martínez-, por debajo de Arsenal, Leeds, Manchester City, Liverpool, Tottenham, Chelsea e incluso West Ham.
Ronaldo cree que la idea del club es mantener la plantilla de la pasada temporada, esa misma con la que acabaron en la sexta plaza, en puestos de Europa League y a sólo dos puntos de caer a la Conference League. El atacante luso no quiere esperar más en Old Trafford y ha ordenado a Jorge Mendes tocar todas las puertas que sean necesarias para jugar la Liga de Campeones y poder volver a optar a la gloria futbolística internacional. No en vano, lleva sin pisar los cuartos de final de la competición más prestigiosa del mundo desde abril de 2019. Por aquel entonces se encontraba en su primer curso formando parte de la Juventus, tras ganar la Decimotercera en el Santiago Bernabéu, y fueron eliminados por el Ajax que sorprendió al Viejo Continente, con los juveniles Frenkie De Jong y Matthijs De Ligt como faros.
En el presente, Cristiano ha entrenado sólo tres veces con el equipo dirigido por Erik Ten Hag. Decidió perderse, enteras, las giras de pretemporada que el bloque inglés ha desarrollado en Tailandia y Australia, y se ha incorporado esta semana a las instalaciones que el club mancuniano tiene en Carrington. Alegó "motivos personales" paa justificar su tardanza, si bien ha estado entrenando en la sede de la selección portuguesa para no perder la forma. La relación de acontecimientos es la siguiente: el lunes se presentó en Mánchester por vez primera en la pretemporada, el martes entrenó y se reunió con el entrenador neerlandés, Alex Ferguson y la directiva del United para confirmarles que no quiere seguir en el equipo, y se perdió el partido amistoso que sus todavía compañeros jugaron el miércoles a puerta cerrada contra el Wrexham.
El United ha programado amistosos preparatorios ante equipos españoles durante el próximo fin de semana. El sábado jugarán contra el Atlético y el domingo, ante el Rayo Vallecano. El primero de esos eventos, que se vivirá en la ciudad noruega de Oslo (13:45 horas | La Liga Sports TV), se ha destapado, sin duda, como el que más miga posee. La razón es que los colchoneros son los únicos de la élite europea que se han mostrado interesados en contratarle para la temporada que está a punto de empezar. Paris Saint-Germáin, Chelsea y Bayern han dado sendos portazos a un Jorge Mendes que también ha llegado a hablar con Joan Laporta, por si el directivo del Barça no alcanzaba a fichar a Robert Lewandowski. Hasta ese punto ha arribado la situación de uno de los mejores delanteros que ha conocido este deporte.
¿Por qué no le quieren? Óliver Kahn, director general de Bayern, ha dado su versión al respecto de este modo: "Hemos hablado del tema. Personalmente, creo que Cristiano Ronaldo es uno de los mejores futbolistas que ha habido en este planeta. Pero llegamos a la conclusión de que, a pesar de todo el aprecio que todos nosotros sentimos por él, no habría encajado en nuestra filosofía en la situación actual". El que fuera portero imperial ha argumentado como problemas ante un hipotética contratación el elevado salario del portugués (cobra en torno a 25 millones de euros anuales) y su personalidad. Creen que no habría mezclado bien con la política que están practicando, una plan que sólo contempla a obreros como Sadio Mané y a talento incipiente como Mathys Tel o Ryan Gravenberch.
Del mismo modo se ha pronunciado la cúpula del PSG por medio del diario acólito 'Le Parisien'. Nasser Al-Khelaifi ha construido una gran relación con Mendes y el agente luso le ofreció a su mejor cliente, pero la entidad con propiedad catarí se negó porque entienden que Cristiano no se plegaría al liderazgo de Kylian Mbappé, por su salario -ya están obligados a hacer magia con el tope salarial- y por el cambio de imagen implantado desde este verano, un volantazo que quiere alejar de su imagen los lujos y la pompa. Y el portazo del Chelsea tiene una firma destacada y un razonamiento compartido por estas tres negativas. El técnico Thomas Tuchel frenó las negociaciones que el fogoso nuevo propietario de los 'Blues' estaba llevando a cabo por motivos estrictamente futbolísticos: no quiere un delantero que no presione y que no esté capacitado para correr en transición y con movilidad en plenitud.
Por ahí, y por sus 37 años, se le ha nublado el horizonte a Ronaldo más de lo que él mismo puede aceptar. En el balompié actual la calidad técnica ha dejado paso a la táctica, al derroche de intensidad, a la presión a cancha completa con denominación de origen alemana. Y en ese paradigma ya no riman los talentos que sigue poseyendo un delantero que ha concatenado temporadas de 28, 37, 36 y 24 goles en los últimos cuatro años. No ha vuelto a pasar la barrera de las 40 dianas desde su temporada final como madridista. Ese bagaje anotador, según parece, ya no goza del magnetismo de antaño en equipos que priorizan el colectivo, el sudor coral. Entonces, ¿por qué sí encaja en la pizarra de un preparador tan aguerrido en su estilo como Diego Pablo Simeone?
La llegada de Ronaldo daría al Atlético una dimensión de marca absolutamente más potente que la que ha ido construyendo hasta ahora. Los capitalinos han ganado LaLiga hace un año y han bordeado la cima del fútbol mundial varias veces durante el mandato del 'Cholo', pero su dimensión económica no ha escalado al siguiente peldaño. Y la contratación del que sería, de lejos, el futbolista más mediático que jamás haya vestido la rojiblanca supondría un aumento sobresaliente de los réditos financieros del club. El impulso anhelado para un proyecto que se ha ganado establecerse más arriba que lo que marca su estatus económico. Eso sí, sobre el verde Simeone habría de lucir sabiduría táctica para que funcione la apuesta, pues sufriría las mismas fricciones de rendimiento grupal que denunció Tuchel. Más agudizadas, si cabe. Pero con más de 24 goles asegurados, en una delantera que carece de un rematador puro, las flaquezas del órdago se conjugan mejor.
El '7' del United ya se ha encargado de trasladar que el Atlético es el único punto de aterrizaje que le atrae -no le queda mucho más, a estas alturas- y que estaría dispuesto a ejecutar una bajada radical de sus aspiraciones salariales. Su entorno proclama que lo deportivo iría muy por delante de lo monetario. Se saben en declive y la estadística así lo corrobora: Florentino Pérez lo compró por 94 millones de euros en 2009 y lo vendió por 100 millones en 2018, y la Juventus lo traspasó por 28 millones en 2021. Su valor de mercado ha pasado de los 120 millones de enero de 2018 (cuando tenía 32 años) a los 45 millones de junio de 2021 (con 36 años). Con todo, tal y como ha aclarado Javier Tebas, los colchoneros tendrán que vender. Y en la nómina de peones con mercado asoman Antoine Griezmann (según 'The Athletic', lo ingleses yan rechazado el ofrecimiento del francés como moneda de cambio), Álvaro Morata, Jan Oblak, Joao Félix o Thomas Lemar.