Los Lunes de El Imparcial

Lucia Berlin: Una nueva vida

Relatos

Domingo 22 de septiembre de 2024

Traducción de Eugenia Vázquez Nacarino. Alfaguara. Barcelona, 2023. 336 páginas. 20,90 €. Libro electrónico: 11,99 €.

Por José Pazó Espinosa



Una nueva vida es una recopilación de cuentos y escritos breves de la escritora Lucia Berlin, née Lucia Barbara Brown (1936-2004). El libro está acompañado de breves comentarios a los textos de su hijo Jeff Berlin, de diarios breves de la autora, de algún texto ensayístico y de una biografía final hecha por su propio hijo.

Lucia Berlin es un personaje agradablemente incalificable. Es más contemporánea de lo que uno esperaría, aunque su vida pasó de puntillas sobre la escena literaria de la segunda mitad del siglo XX, exceptuando algunos cuentos publicados en revistas de alcance reducido y algún que otro libro publicado desde un preciosismo casi anónimo. Fue hija de familia bien, ama de casa, madre rebelde, alcohólica, mujer a la fuga, hermana de bien casada millonaria, y habitante de las arterias del Southwest de los EEUU, esas que nacen en California, y fluyen hasta Nuevo Méjico y hacia el sur se hunden en el México salvaje y etílico, con alguna parada en Chile o en una Nueva York bastante circunstancial.

Siempre con un cóctel en la mano, pero a la vez ejerciendo de telefonista, dependienta o señora de la limpieza, Berlin pertenece a esa clase de mujeres inclasificable, invisible casi para el feminismo. Todo ello ha hecho que su descubrimiento lo haya abrazado la progresía, los amantes de lo alternativo y los de la ortodoxia con dinero y panaché. En resumen, que se haya convertido en un rápido icono de muchas clases olvidadas por el orden ético y literario actual. Es una pecadora sin redención, algo que busca ahora su hijo, y que a juzgar por su rápida popularidad internacional está consiguiendo.

Los cuentos de Lucia Berlin son desiguales, a veces, abruptos, secos en su estilo, a lo Raymond Carver, pero con toques de humor y sobre todo de desapego hacia lo narrado. Sin embargo, por debajo de esa aceptación del mundo y sus circunstancias, se percibe una enorme melancolía y un desamparo cósmico que se reconvierte, de forma muy americana, en fuerza de reacción y resiliencia. En casi todos sus cuentos no hay vencedores ni vencidos, ni voluntad de poesía o de su ausencia.

Su voz pasa por todos esos estados como lo que ella es, una dama in distress, pero con una fe insobornable en la realidad, lo perceptible y matérico. Tampoco hay valoración en sus cuentos de lo contingente, ni fe en lo trascendente. Se siente en sus relatos una terca voluntad de ser por ser, a lo Spinoza, una tendencia a la esencia de lo que se es. Esto último me lleva, sin buscarlo, a un estado casi filosófico, cosa extraña porque los relatos de este libro están lejos de serlo. La lengua es llana, coloquial en el buen sentido, y en algunos momentos se diría que su estilo busca la invisibilidad, eso que a Stendhal le fascinaba.

Una nueva vida es un libro muy desigual, como un bote de cristal relleno con piedras muy diferentes en sus colores, tamaños y formas. Hay cuentos que comienzan de la nada, in medias res, y otros que terminan en la nada, en un lugar en el que las narraciones no suelen comenzar o terminar. Los personajes no se introducen apenas, simplemente existen. En vez de mujeres de la limpieza, como en su libro más popular, Manual para mujeres de la limpieza (Alfaguara, 2016), hay en uno de los cuentos telefonistas, trabajo que también ejerció Berlin temporalmente.

También asoma la sombra del alcoholismo y de una desesperación inconcreta, innominada. Y la búsqueda iniciática de la transparencia literaria de Chéjov. Los cuentos tienen algo de pequeñas obras de teatro, a pesar de ser pura prosa, quizá por los diálogos directos y densos. Son, de alguna forma, un cuaderno de apuntes y bocetos, como esos diarios de pintor que contienen ensueños marginales, pero que a veces son origen, o incluso parte, de una gran obra.

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