Los Lunes de El Imparcial

Alonso Cueto: Mario Vargas Llosa. Palabras en el mundo

Ensayo

Domingo 26 de julio de 2026

Alfaguara. Barcelona, 2025. 176 páginas. 18,90 €. Libro electrónico: 9,99 €. Este trabajo del compatriota del Premio Nobel y también escritor, encierra un doble valor pues se asienta en un minucioso conocimiento de la obra de Vargas Llosa, a la vez que ofrece testimonio de su relación personal y amistad

Por Adrián Sanmartín



Hace poco más de un año que nos dejó Mario Vargas Llosa (Arequipa, 1936-Lima, 2025). Nos quedamos huérfanos de una de las grandes, muy grandes, voces, y no solo de la literatura en español. Ya no podremos esperar ansiosos la publicación de la próxima novela, de quien tiene en su haber no pocas obras maestras -La ciudad y los perros; La casa verde; Conversación en La Catedral; La fiesta del Chivo; La guerra del fin del mundo; El héroe discreto…-. Sin olvidar que el Premio Nobel de Literatura fue también un lúcido ensayista -García Márquez. Historia de un deicidio; La orgía perpetua: Flaubert y Madame Bovary: La verdad de las mentiras; La civilización del espectáculo-; El pez en el agua; La llamada de la tribu -de cuño autobiográfico-, y un sobresaliente dramaturgo -Kathie y el hipopótamo; El loco de los balcones, Los cuentos de la peste, pese a que esta última faceta a veces ha quedado un tanto opacada ante la magnitud de su obra novelística.

Afortunadamente, sí podemos leer y releer toda la extraordinaria producción que nos legó, pues como sucede con todos los egregios autores, siempre es posible descubrir nuevos aspectos, indagar más en su cosmovisión. De ahí que, aunque la bibliografía sobre su figura y obra sea abundante, no es ocioso que sigan apareciendo acercamientos de enorme interés. Es el caso de Mario Vargas Llosa. Palabras en el mundo, debido al también escritor peruano Alonso Cueto (Lima, 1954).

La propuesta de Alonso Cueto encierra un doble valor pues se asienta en un minucioso conocimiento de la obra de Vargas Llosa, a la vez que nos brinda testimonio de su relación personal y amistad. Una amistad basada en la sinceridad, algo esencial, por mucho que a veces pueda resultar dolorosa. Es muy revelador que Vargas Llosa criticara sin medias tintas la primera novela de Cueto, quien confiesa: “Cuando publiqué mi primera novela, El tigre blanco, Mario me hizo críticas muy duras […] El libro dejaba mucho que desear. Era mi primera novela y tomé todos sus comentarios como un consejo. Al final de esta reunión, se despidió con una sola frase: “Trabaja duro y parejo”. Desde entonces, sus opiniones sobre mis libros posteriores fueron diferentes. Pero creo que le agradezco sobre todo la dureza que tuvo en esa reunión. Aun intento seguir con su principal consejo. Y le sigo agradeciendo”. Asunto, por cierto, el de la amistad que, bien apunta Cueto, es fundamental en Vargas Llosa, llamando la atención sobre que “no es casual que Los tres mosqueteros (1844) haya sido una de sus lecturas tempranas y veneradas”.

El trabajo de Alonso Cueto es una acertada guía tanto para quienes son seguidores del Nobel hispanoperuano como para quienes deseen introducirse en el rico universo de un autor que, como lo llama Cueto, es un “minucioso muralista de la diversidad. Todos los rostros y todas las almas comparecen en su galería de lo humano”. En esa galería, muchas veces se nos presenta ante nuestros ojos una serie de personajes, con sus ya significativos nombres (Jaguar, Boa) y títulos de las propias novelas (Los cachorros; La ciudad y los perros, La fiesta del Chivo) que “son los referentes de una realidad de cazadores y presas, un cosmos animalizado”.

Y, junto a un sinfín de personajes perfectamente caracterizados –“Líderes, rebeldes, idealistas, desplazados, solitarios que se integran. Víctimas que son victimarios. Héroes que fracasan y persisten; todos van orbitando en ese universo regido por el abrazo horizontal a la diversidad y la ambición vertical de la totalidad”-, Cueto remarca como en Vargas Llosa aparecen niveles narrativos superpuestos, y trae a colación lo que señaló José Miguel Oviedo, al destacar que “Vargas Llosa integra las historias potentes y atractivas de las novelas decimonónicas con las técnicas modernas”.

Álvaro Cueto estudia las obsesiones de Vargas Llosa, como la teología del poder, el viaje a la utopía…, en un volumen -enriquecido con un amplio dossier fotográfico proveniente del archivo de la familia Vargas Llosa- que combina un tono divulgativo con el rigor analítico. Un gran complemento este libro de Alonso Cueto para disfrutar de Mario Vargas Llosa, un fascinante “contador de historias”.

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