La Academia de Hollywood celebra este domingo en Los Ángeles su tradicional ceremonia de entrega de los prestigiosos premios Óscar, el mayor acontecimiento anual de la industria del cine, que será seguido por millones de personas en más de 225 países. En espera de que arranque la gala, estos son los diseños que están ya pisando la alfombra roja.
El
blanco dominó en una alfombra roja de los Oscar sin grandes sorpresas ni
looks excesivamente desacertados. Gwyneth Paltrow, vestida de Tom Ford, Natalie Portman, de Dior vintage, o Emma Stone, de Giambatista Valli, Rooney Mara, de Givenchy, fueron algunas de las actrices mejor vestidas de la noche. Así se vistieron las actrices de los
Oscar.
Penélope Cruz, vestida de Armani en color malva, contó que el diseño lo ha creado la casa italiana en exclusiva para ella. Lástima porque, pese a que afirmó que es uno de los mejores vestidos que ha llevado y su factura es indudablemente buena, lo cierto es que le suma años, quizá también por el recogido tan forzado que se ha hecho. Muy clásica.

De blanco, casi como si fuera una novia, y con un recogido muy sencillo con una coleta baja,
Gwyneth Paltrow confío en Tom Ford para acudir a esta ceremonia apostando por la originalidad dado que lució una capa que cubre su vestido de los hombros a los pies. Es conocido el buen estilo de Paltrow, quien en la edición pasada de estos premios fue una de las más elegantes con un Calvin Klein dorado. Sin joyas en el cuello ni pendientes, se decantó por la sencillez compensada por un brazalete de brillantes y un anillo en el dedo índice de la mano derecha. De las más guapas.
Angelina Jolie, de terciopelo negro, esta vez no brilló, aunque tampoco lo suele hacer. Los vestidos "enseña pierna" que elige la actriz comienzan a ser tan habituales en sus apariciones que ya aburren. Para esta ocasión se aclaró el pelo, que se lo dejó suelto peinado con ondas. Jolie, quien asistió como no podía ser de otra manera con Brad Pitt, se decantó por Versace, como también lo hizo en los Globos de Oro, donde su estilismo triunfó más que en esta ocasión.
Sandra Bullock eligió un diseño arriesgado de Marchesa. Con una cola de caballo como recogido, Bullock se vistió de blanco y negro con aplicaciones doradas en hombros y cintura con un diseño de silueta de cola de sirena y espalda al aire. ¿Demasiados detalles para un solo estilismo?
Cameron Diaz, con vestido de Gucci de color beis palabra de honor, volantes en la parte baja y lo que parecen detalles de pedrería brillante, optó por enseñar sus hombros y brazos, pese a que de tanto ejercitarlos están empezando a parecerse a los de Madonna.
Jennifer López optó por recogerse el pelo un moño alto y dejar todo el protagonismo a un diseño de Zuhair Murad muy ceñido que no hacía sino dejar constancia de sus curvas, excesivamente, por otra parte. Además, dejaba ver gran parte de su escote.
Emma Stone suele situarse últimamente entre las mejores vestidas de las galas a las que asiste. En esta ocasión, vestida de un rojo intenso con lazo en el cuello con un diseño firmado por Giambatista Valli, Stone acertó en su elección, si bien pecó de conservadora respecto a otros modelos que ha lucido en otras ocasiones. Sirve de ejemplo el Lanvin que lució en los Globos de Oro.
De rojo acudió también a los Oscar
Natalie Portman con un diseño de Dior
vintage palabra de honor de estampado de topos discreto y acorde con el estilo de la actriz que ganó la estatuilla el año pasado. Destacó de su elección el collar de brillantes en forma de pico que hizo de su
look uno de los más sofisticados de la noche.
Rooney Mara eligió un vestido blanco de Givenchy de encaje que contrastaba con el intenso color negro de su pelo y el rojo de sus labios. El detalle de la espalda al aire, muy sensual, de lo mejor de este diseño de la firma francesa.
El estilo contenido de
Michelle Williams consigue que se distinga del resto se ponga lo que se ponga. En esta ocasión, la actriz confió en un vestido color coral de Louis Vuitton, que combinó con zapatos dorados y un
clutch rosa que rompía con la tonalidad cromática de su elección. Su amiga Busy Philipps, de quien no se separa en ninguna de las entregas de premios, no ha estuvo igual de acertada, aunque tampoco lo suele hacer. Zapatos de raso rosas, con vestido gris de encaje y pendientes de colores hacen un
pack que no convence.
Pese a que
Viola Davis, actriz nominada por
Criadas y señoras, ha estado bien en las alfombras rojas de los galardones que se llevan entregando este año, en la de los Oscar sorprende que apareciera sin las pelucas que suele lucir y optara por mostrar su pelo tal cual es. Pese a este detalle, lo cierto es que Davis lució correcta un vestido verde con un escote de impresión con detalles de pedrería de Vera Wang.

Su compañera de reparto,
Octavia Spencer eligió también un vestido de pedrería, una elección muy vista sobre la alfombra, de color crema, tono que junto al blanco parece haber hecho furor entre las estrellas del cine este año.
De blanco acudió también
Charlene Wittstock, esposa de Alberto de Mónaco, quienes asistieron a los Oscar no se sabe muy bien por qué razón.
George Clooney, uno de los galanes de la noche, hizo acto de presencia junto a su novia
Stacy Keibler, vestida con un diseño de color oro drapeado mucho más llamativo que el rojo discreto que eligió para los Globos de Oro. Keibler se soltó la melena, algo que no acostumbra a hacer, y se maquillo de forma tan sutil que parecía que iba con la cara lavada.
Glenn Close, vestida de verde de Zac Posen, combinó su vestido con un
blazer, un detalle que pocas o nada veces visto sobre la alfombra roja, pero que no desentonaba con su elección. Otra de las veteranas,
Meryl Streep, acudió vestida de dorado con un diseño firmado por Lanvin.

Una de las nominadas a mejor actriz de reparto,
Bérénice Bejo, de la película
The Artist, no acertó con su estilismo. Vestida con un diseño de manga larga de color verde claro de Elie Saab, la intérprete se sumó años sin necesidad. Además, para esta ocasión se clareó el pelo demasiado.
Excesivamente sobria de Valentino apareció
Shailene Woodley, actriz de
Los descendientes, aunque no por eso desacertada. Pese a su juventud, eligió un modelo de manga larga tupido con un detalle agujereado en el pecho. Se sacó poco partido, lo mismo que
Jessica Chastain, otra de las nominadas, vestida de McQeen con un diseño de palabra de honor en negro y detalles dorados bordados.
Mila Jovovich acudió con un vestido blanco de corte asimétrico y bordado con pedrería firmado por Elie Saab.
Rose Byrne optó por un vestido negro de lentejuelas de Viviene Westwood con la espalda al aire muy acertado.
Kelly Osborne era de presagiar que no acertara con su elección. Pocas veces destaca por acudir bien vestida a los actos por los que se pasea y los Oscar no han sido menos para empezar porque su pelo teñido a dos tonos, uno de ellos lila, no facilita que lo que se ponga haga que el conjunto combine.