carme chacón, a defensa
¿Cómo aceptarán los militares una ministra?
viernes 11 de abril de 2008, 23:44h
La mujer ha derribado las barreras y prejuicios con que fue recibida hace veinte años por las Fuerzas Armadas. Representan ya el 13 por ciento y en pocos años veremos las primeras generales y almirantes. Entra, por tanto, en la lógica el nombramiento de Chacón. Otra cosa es cómo sea de eficaz su gestión en un Ministerio con importantes problemas. El mayor de ellos, el rechazo suscitado por la Ley de la Carrera Militar.
Sin embargo, le será más fácil mandar a los militares (todos los políticos que han pasado por ese ministerio coinciden en lo agradecido del puesto, debido al sentido de la disciplina que preside la vida militar), que gestionar en plena crisis inmobiliaria un Ministerio como el de la Vivienda. A buen seguro ha suspirado de alivio.
Chacón se apoyará, muy probablemente, en la actual secretaria de Estado de Defensa, la granadina Soledad López. Las dos formarán un tándem temible para muchos altos mandos, poco acostumbrados a recibir órdenes de mujeres. Sin embargo, a la joven oficialidad -siempre hay excepciones- le gusta trabajar con mujeres.
Reconocen que para las tareas logísticas, algo fundamental en el funcionamiento de cualquier ejército, y, en general, aquellas especialidades que requieren dotes organizativas y constancia, trabajan mejor que los hombres. Si en las unidades más tecnificadas se han ganado el respeto de sus compañeros, en aquellas fuerzas de choque tradicionalmente machistas, siguen encontrando dificultades.
En una primera valoración, varios mandos militares señalan que, con independencia de su condición de mujer, lo más importante del nombramiento de Carme Chacón es su continuidad durante los cuatro años de legislatura. Se quejan de tener mala suerte porque los últimos ministros de Defensa han durado poco. De una cosa debemos estar seguros: sus primeras decisiones serán escrutadas con lupa.